Xalapa, Ver., martes 16 de junio de 2026. En el Museo de Antropología de la Universidad Veracruzana fue presentado por el Dr. Rafael Vela Martínez y la Dra. Josefa Carolina Fortuno Hernández, el Atlas Económico de Veracruz 2025, una obra integrada por tres tomos dedicados al análisis de la industria manufacturera, el sector servicios y el comercio, concebida como una plataforma de inteligencia territorial para la planeación y transformación productiva del estado.
Durante la presentación, el doctor Rafael Vela Martínez
explicó que la publicación representa mucho más que un ejercicio académico, ya
que pone a disposición de gobiernos, empresarios, universidades y sociedad en
general una herramienta que permite conocer con precisión la estructura
económica de Veracruz, identificar fortalezas y rezagos, así como orientar la
toma de decisiones en materia de inversión, empleo e innovación.
Los tres volúmenes del Atlas Económico, ofrecen un análisis
territorial, sectorial y municipal de la economía veracruzana. Su propósito es
identificar dónde se localizan las capacidades económicas del estado, cuáles
municipios concentran determinadas vocaciones productivas, qué regiones
presentan mayores niveles de diversificación y cuáles mantienen rezagos
estructurales que requieren políticas diferenciadas de desarrollo.
De acuerdo con el investigador, Veracruz posee una economía
amplia, diversa y estratégicamente ubicada, respaldada por puertos, corredores
carreteros, ciudades medias, recursos naturales y una importante tradición
industrial y comercial. Sin embargo, ese potencial no ha logrado traducirse plenamente
en crecimiento equilibrado, productividad, innovación y bienestar social.
"El desarrollo económico no puede seguir sustentándose
en la improvisación ni en la intuición. Se requiere transitar hacia una
planeación basada en evidencia y en la construcción de inteligencia económica
territorial", señaló.
Uno de los principales hallazgos del Atlas es que la
economía veracruzana está lejos de ser homogénea. La actividad productiva se
concentra en determinados municipios y zonas metropolitanas, mientras amplias
regiones mantienen estructuras económicas de baja densidad productiva, limitada
diversificación y escasa integración a las cadenas de valor.
La metodología aplicada en la investigación combina
información estadística, clasificación sectorial, análisis territorial,
indicadores de especialización económica, cartografía y fichas técnicas
municipales, permitiendo pasar de una visión agregada del estado a un
conocimiento detallado de las dinámicas económicas de cada municipio.
Entre las herramientas incorporadas destaca el Coeficiente
de Especialización Económica (COE), que permite identificar las vocaciones
productivas de los municipios y determinar en qué actividades presentan una
participación superior al promedio estatal. El indicador facilita la identificación
de sectores susceptibles de recibir inversiones, infraestructura, capacitación
y financiamiento.
En materia de manufactura, el Atlas revela que este sector
constituye uno de los principales pilares de la economía estatal por su
capacidad de generar valor agregado, empleo y efectos multiplicadores sobre
servicios, comercio y transporte. No obstante, la actividad manufacturera se
encuentra concentrada en determinados corredores industriales y enfrenta
desafíos relacionados con la innovación tecnológica y la articulación de
cadenas regionales de proveeduría.
Respecto al sector servicios, la investigación muestra una
fuerte concentración en zonas metropolitanas como Veracruz-Boca del Río,
Xalapa, Córdoba, Orizaba, Coatzacoalcos, Minatitlán y Poza Rica. Estas ciudades
funcionan como plataformas regionales de educación, salud, logística, servicios
empresariales y actividades de mayor especialización.
El estudio también advierte la existencia de importantes
brechas territoriales, particularmente en zonas rurales donde persisten
limitaciones en conectividad digital, incorporación tecnológica y acceso a
servicios especializados.
En cuanto al comercio, el Atlas identifica su papel como uno
de los principales articuladores de la economía veracruzana al conectar
producción y consumo, generar empleo y sostener economías familiares. Asimismo,
documenta la coexistencia de cadenas comerciales modernas y un amplio segmento
de pequeños comercios y mercados tradicionales que enfrentan desafíos de
productividad, formalización y digitalización.
Los investigadores sostienen que la lectura conjunta de los
tres tomos permite comprender que el desarrollo económico de Veracruz debe
concebirse como un sistema integrado en el que manufactura, servicios y
comercio funcionen de manera articulada, generando ecosistemas regionales de
producción, innovación y crecimiento.
El doctor Rafael Vela Martínez subrayó que la obra
constituye también una invitación a replantear las políticas públicas desde una
perspectiva territorial. El Atlas puede servir como instrumento para orientar
decisiones en materia de infraestructura, promoción económica, capacitación
laboral, digitalización y atracción de inversiones, tanto desde el ámbito
estatal como municipal.
Asimismo, destacó la relevancia de fortalecer la vinculación
entre la Universidad Veracruzana, el sector empresarial y los gobiernos para
impulsar proyectos de investigación aplicada, innovación tecnológica y
desarrollo regional.
La obra concluye que Veracruz no carece de potencial
económico. El principal reto consiste en articular sus capacidades productivas
mediante información precisa, planeación estratégica, inversión, innovación y
coordinación institucional. Bajo esa premisa, los Atlas Económicos de
Veracruz 2025 se presentan como un instrumento para que la entidad
construya un modelo de desarrollo más integrado, competitivo y socialmente
incluyente, sustentado en el conocimiento de su territorio y en la toma de
decisiones basada en evidencia.

