La Columna
Por Fanny Yépez
Decepción por la falta de respuesta inmediata en cuestiones de salud
El tema de salud se reflejará en las elecciones de 2027
La crisis por la carencia de medicamentos, insumos y personal en los hospitales públicos de Veracruz, es considerada grave y ha provocado constantes protestas de médicos, enfermeras y pacientes.
La manifestación de inconformidad sobre este problema ha alcanzado situaciones insospechadas.
Médicos, enfermeras, administrativos y familiares de pacientes siguen insistiendo hasta el cansancio, que persiste el desabasto de medicamentos e insumos: Personal médico y reportes de unidades de salud en el estado (como hospitales del IMSS-Bienestar) han señalado una escasez severa de materiales básicos como jeringas, guantes, batas, gasas, suturas y fármacos para tratamientos especializados como el cáncer.
En algunos casos, se ha reportado un déficit de hasta el 80% en claves de medicamentos necesarios.
Lo más delicado es el impacto que ha colocado en gran riego la vida de los pacientes, porque la falta de materiales ha obligado a suspender cirugías y otros procedimientos médicos, e incluso, ha llevado a familiares de pacientes a realizar colectas o comprar insumos por su propia cuenta para que puedan ser atendidos.
Falta de personal y condiciones laborales, médicos residentes, enfermeras y trabajadores de la salud siguen saliendo a las calles a protestar como en Xalapa y otras ciudades de Veracruz, para denunciar sobrecarga de trabajo, falta de personal suficiente, precariedad laboral y adeudos salariales derivados del proceso de transición hacia el modelo IMSS-Bienestar.
Pero tal parece que pregonan en el desierto, las autoridades no los ve, y mucho menos lo escucha, la gobernadora Rocío Nahle sigue rechazando que exista un colapso generalizado, atribuye las deficiencias al aumento en la demanda de atención médica, provocado por la universalización de los servicios de salud, calificando algunas movilizaciones como reclamos políticos, mientras que las autoridades estatales aseguran que se han distribuido millones de piezas de insumos.
Sin embargo, trabajadores de clínicas relatan que los anaqueles de los nosocomios estaban llenos cuando Rocío Nahle llegó a los hospitales de Veracruz, las fotografías oficiales mostraron los medicamentos e insumos estaban estratégicamente acomodados en los estantes, mientras la gobernadora respondía a las denuncias por desabasto con una afirmación: medicamentos e insumos sí había.
Pero las órdenes de envío y los controles de recepción cuentan otra parte de la historia: en varias unidades médicas, los suministros llegaron horas o días antes de las visitas oficiales.
Los trabajadores de la salud comentaron que como si fuera una escenografía, se montaron los estantes repletos de medicamentos, siendo que no existían antes del arribo de la mandataria estatal a dichas instalaciones.
Dos hospitales concentran los casos más relevantes: el Hospital General de Perote y el Hospital de Alta Especialidad de Veracruz, que abastece de medicamentos e insumos a la Torre Pediátrica.
La documentación registra más de 120 mil piezas de medicamentos e insumos médicos entregados, con un valor superior a los tres millones de pesos.
Las fechas, los folios y las cantidades permiten reconstruir la distribución en un periodo marcado por las protestas del personal de salud, las denuncias de familiares de pacientes y el malestar generalizado.
El 17 de septiembre, Rocío Nahle visitó el Hospital General de Perote; los registros de almacén identificadas con los folios 5325, 5326 y 5336 documentan que ese mismo día, se recibió un suministro de medicamentos; más de la mitad de lo que se surtió fue insulina, medicamento esencial para el tratamiento de la diabetes.
La información recabada para esta investigación indica que, Perote no figuraba inicialmente en la ruta de suministro que antecedió a los recorridos, ya que al ser un municipio gobernado por el PRI y bastión político de José Francisco Yunes Zorrilla, adversario de Nahle en la contienda por la gubernatura, existía el temor de una manifestación masiva.
El segundo caso se concentra en el Hospital de Alta Especialidad de Veracruz, una unidad estratégica porque también abastece de medicamentos e insumos a la Torre Pediátrica, donde madres de niños con cáncer han denunciado carencias.
Las madres reportaron que cajas de medicamentos e insumos llegaron el mismo día de la visita de Nahle; los registros disponibles lo confirman.
El 3 de octubre, cuatro días antes de la visita de Nahle al Hospital de Alta Especialidad, quedó registrada una entrega de 19 mil 828 piezas; los folios 10635 y 9832 documentan mil 728 piezas de solución salina al 0.9 por ciento, entre otros medicamentos e insumos.
Además, el 7 de octubre, el mismo día de la visita de la gobernadora, se registró otra entrega a ese hospital: 21 piezas correspondientes a tres claves.
Perote y el Hospital de Alta Especialidad no son casos aislados; los registros documentan que el 16 de septiembre, un día antes de la visita de Nahle a varias unidades médicas, Martínez de la Torre recibió 3 mil 411 piezas correspondientes a 45 claves; Tlapacoyan, más de 6 mil 750 piezas correspondientes a 178 claves; y Altotonga, 2 mil 283 piezas correspondientes a 54 claves.
El Hospital IMSS-Bienestar de Tempoal recibió 7 mil 722 piezas correspondientes a 234 claves, mientras que el Hospital de la Comunidad de Llano de En medio recibió 7 mil 153 piezas correspondientes a 215 claves.
En el Hospital Regional de Río Blanco se documentó la entrega de 22 mil 107 y en el Hospital General Jesús García Corona, de Tierra Blanca, se registraron 8 mil 866 piezas correspondientes a 147 claves, mediante una orden superior a los 300 mil pesos.
En Coatzacoalcos, el Hospital Regional recibió un suministro de 15 mil 582 piezas; al día siguiente, el Hospital Materno Infantil IMSS-Bienestar recibió 984 piezas correspondientes a 17 claves.
El volumen de los envíos demuestra la magnitud de la distribución que permitía llenar un gran número de anaqueles en cada hospital a dónde se entregaron.
Fentanilo, diazepam, insulina, lorazepam, eritroproyectina, morfina, mevosimendán, cisatracurio, carbamazepina, esmolol, Claritromicina, haloperidol, biperideno, naloxona y amiodarona, son algunos de los medicamentos entregados.
La rápida distribución de insumos y medicamentos inició tras las manifestaciones de personal de salud, en ese contexto el delegado estatal del IMSS-Bienestar, Roberto Ramos Alor, instruyó a Víctor Luis Vidaña Cárdenas, trabajador de los Servicios de Salud de Veracruz (SESVER), responsable de la nave 2 del almacén del IMSS Bienestar, y quién ha sido señalado por pedir moche a los choferes de la camionetas que transportan medicamentos, a priorizar las entregas a hospitales con mayores demandas.
¿Sabía Rocío Nahle que algunos hospitales habían recibido medicamentos apenas horas antes de su llegada?
¿La distribución fue una decisión operativa del IMSS-Bienestar para atender faltantes o hubo instrucciones específicas para abastecer las unidades antes de los recorridos?
Algunas fotografías muestran lo que había en existencia cuando llegaron las cámaras; los documentos permiten preguntar qué había antes, mientras los pacientes y personal médico merecen saber por qué tuvieron que denunciar carencias si los medicamentos se encontraban en las bodegas.
La población veracruzana está disgustada y decepcionada, por la falta de respuesta inmediata por falta de los niveles de gobierno federal y estatal, esta decepción se reflejará negativamente para las administraciones de Morena en las elecciones preliminares, que se realizarán el 6 de junio del próximo año.