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miércoles, 24 de junio de 2026

Hay que reiterarlo; un traidor siempre será repudiado


 Desde el Café 

Bernardo Gutiérrez Parra 

Como patada de caballo lechero al estómago, así cayó entre los morenos veracruzanos saber que uno de sus más odiados rivales, Miguel Ángel Yunes Márquez, el que le dijo “viejo guango” a López Obrador, el que aplaudió las groserías que su papá vociferó contra el tabasqueño, el que llegó al Senado prometiendo que jamás defraudaría a los veracruzanos, ya es miembro distinguido de Morena. 


Meses después de que Miguel Ángel votara a favor de la Reforma Judicial que lo convirtió en traidor para el resto de su existencia, la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena rechazó tajantemente su solicitud de afiliarse al partido. Pero este lunes todo Veracruz se desayunó con la noticia de que ya fue incorporado a la bancada morenista como miembro de ese partido (estaba como senador independiente), en la página web del Sistema de Información Legislativa (SIL) de la Secretaría de Gobernación. 


Uno de los primeros en patalear fue el líder estatal de Morena, Esteban Ramírez Zepeta, que tras calificar de “incongruente” esa afiliación, recordó: “No olvidemos que la Comisión de Honestidad y Justicia ya emitió un resolutivo donde le prohibió la afiliación. El senador, aunque integre los temas del Senado, no es militante de Morena”.


Pues será el sereno, pero con prohibición o sin ella, Miguel Ángel Yunes Márquez ya es oficialmente senador de la República por Morena, les guste o no les guste.


Y quiérase que no comenzaron los calambres. 


Después de estar bocabajeados y de que se les dio por muertos políticos tras su traición en septiembre del 2024, tanto Miguel Ángel Yunes Márquez como su papá Miguel Ángel Yunes Linares (otro traidor), alzaron el vuelo y hoy son consentidos de la cúpula morenista nacional. 


En su columna de hoy el periodista Filiberto Vargas escribe: “Miguel Ángel Yunes Márquez se sienta en la bancada de Morena en la Cámara Alta, participa en los acuerdos grupales sobre estrategia legislativa, convive de manera cotidiana con los operadores de Morena, consigue a través de ellos importantes negocios y ya está metido hasta la cocina en Morena”. 


De ahí los calambres, lector. 


Y es que tanto cariño le puede abrir las puertas de la candidatura de Morena a la gubernatura en el 2030. 


¿Te imaginas a Yunes Márquez en ese escenario? 


Yo sí lo imagino como imagino lo que se le vendrá encima. 


Para empezar, la gobernadora Rocío Nahle lo rechazará rotunda y terminantemente al igual que el senador Manuel Huerta que quiere sucederla en el cargo. A pesar de que no se llevan, ambos harán causa común para hacerle la vida de cuadritos. Y si en México se empeñan en apoyarlo, lo único que harán será provocar una desbandada de morenos hacia otros partidos lo que reforzará a la oposición. Y esas serían pésimas noticias para Morena que no anda nada bien en el ánimo de los veracruzanos. 


Qué bueno que Miguel Ángel traiga bien tatuado el nombre de Morena en el pecho, sin excepción, el peor partido de izquierda de América Latina. Qué bueno que lo apoyen Adán Augusto, Noroña e Ignacio Mier. Pero qué con Claudia Sheinbaum y Andrés Manuel, ¿acaso piensa que aprobarán semejante barrabasada sin exponerse a una derrota cantada? 


Los veracruzanos no olvidan a un traidor y Yunes Márquez los traicionó, luego entonces, ¿con qué cara saldrá a pedirles el voto? ¿Quiénes serán los morenos que por disciplina partidista lo arropen en su campaña? ¿El PVEM y el PT aprobarán dócilmente una alianza con el guinda llevando a este individuo de candidato?


Ya pueden darle lo que pida a Miguel Ángel incluso la candidatura, que no será gobernador de Veracruz por una simple y sencilla razón: porque es un traidor y los traidores son repudiados donde se paran. 


Y esto, hay que reiterarlo las veces que sea necesario. 


bernagup28@gmail.com