O P I N I O N
Por: Mario Javier Sánchez de la Torre
- Dentro de la vorágine de hechos negativos que desde hace aproximadamente unas diez semanas se presentan dentro del ámbito del gobierno emanado del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo al igual que la dirigente nacional, Ariadna Montiel del partido al que pertenece, han expresado declaraciones que no solamente las comprometen mucho en el momento actual sino también en el futuro inmediato.
Situaciones que han salido a la luz
pública, no porque los fifis, los conservadores, los grupos de madres
buscadoras o los partidos de oposición los estén acusando, sino simple y
sencillamente sus acciones los han puesto en evidencia, como todo lo que se dio
a conocer sobra el grupo delincuencias de La Barredora, que opera en el Estado
de Tabasco desde que el actual senador de filiación morenista Adán Augusto
López se desempeñó como gobernador de esa entidad y a partir de unos días el
gobernador con licencia, también morenista y calificado por Andrés López
Obrador (AMLO), en su momento, como su hermano, está siendo acusado por el
gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica de tener relaciones con los
grupos de narcotraficantes que operan en el Estado en que cobraba como
gobernador.
Así
tenemos que Ariadna Montiel en su toma de protesta como dirigente nacional de
Morena, durante el Consejo Nacional, en las palabras que dirigió a los
asistentes expresó, palabras más, palabras menos lo siguiente: que no se
tolerará la corrupción en gobiernos emanados de Morena, así como también que se
haría un análisis minucioso de aquellos que quisieran ser candidatos a cargos
de elección popular, lo que solamente se pueden calificar como unas excelentes
intenciones, pero por el momento la organización política que preside, está muy
lejos de lo que expresó.
Acción similar llevó a cabo el pasado
sábado 16 del presente mes, durante su gira por el Estado de Yucatán la
presidenta Sheinbaum Pardo al decir en la población de Kanasín: “Ninguna
persona que no sea honesta, que no sea honrada, puede esconderse bajo el halo
de la transformación del pueblo de México”
Como puede apreciarse en las palabras de
las dos servidoras públicas morenistas, sus intenciones son excelentes, sin
lugar a dudas, solo que por el momento están pronunciadas un poco o bastante
tarde, como usted lo quiera interpretar estimado lector. Pues lamentablemente
para este ahora desprestigiado movimiento, por sus propios integrantes, un halo
de corrupción lo permea. El que se debe única y exclusivamente a las actuaciones
que en sus cargos como servidores públicos de los mexicanos, fallaron, pues no
se puede negar que solo para referirnos a las dos entidades federativas que han
gobernado los morenistas aludidos, la inseguridad propiciada por la
delincuencia organizada que gobierna ahí y el alto índice de corrupción afectan
a sus habitantes en forma escandalosa.
Por el momento estas dos importantes
mujeres morenistas tienen enfrente graves problemas por resolver, en donde el
de la corrupción es prioritario, tanto por las elecciones que habrá el próximo
año 2027, en donde Morena no aceptará candidatos corruptos, dijo Ariadna
Montiel.
Por otra parte, la Presidenta, el grave
problema internacional con el principal socio comercial de México, que es,
estar tratando de defender lo indefendible, como es apoyar por el momento al
presunto delincuente, el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, que desde su
arribo a la gubernatura ha estado permeado por una negativa fama. Usted qué
opina, estimado lector. Hasta el viernes. noti-sigloxxi@hotmail.com (Fech. Pub. Lun 18-mayo-26).
