Al estilo Mathey
*Se acaba la generación de “los cuerazos”
Gustavo CADENA MATHEY
Si bien el diez de mayo, es el día de la sensibilidad de los mexicanos… hoy también debería ser el de la insensibilidad.
Porque si bien antes se llevaba serenata, se cantaban las mañanitas a la medianoche o al amanecer, se acudía al templo y se visitaban los panteones, hoy esas prácticas parecen cosa del pasado para las nuevas generaciones.
Es un tema que debiera llamar a la reflexión: hijos hechos en la modernidad, que no fueron formados con “el cuero” o con “la chancla”, y que ahora están a punto de suplir a esas mamaces que poco a poco se extinguen en una sociedad forjada a la antigua, a “los cuerazos”, a “los chingadazos” que no aceptaban frente a padres severos. Usted, ¿de cuáles es?
Yo, por mi parte, recuerdo a doña Soledad Mathey Alemán, de Cadena, mi madre ausente —como dijera el poeta en el brindis del bohemio— y la evoco como raíz de armonía y ternura, como esa patria íntima que nos sostuvo con sacrificios pero en silencio.
Ella ya no está, pero su voz sigue resonando en cada diez de mayo, recordándome que la justicia empieza en el hogar.
Hoy, cuando la modernidad parece reducir el homenaje a un emoji de flor enviado por celular, conviene detenerse y pensar: ¿qué sensibilidad heredamos, y qué insensibilidad estamos cultivando?
Honrar a las madres en todas las épocas no debiera ser moda ni tradición: debe ser, es, reconocer la raíz que sostiene nuestra historia.
El tiempo que sigue lo dirá.
AGUA Y MÁS AGUA…
Y pues algo siempre necesario: no se le olvide, lector, hay que cuidar el agua, las plantas y vivir en paz y armonía. Y ojo, también la democracia. Igual que el WiFi, si no se protege, un día se cae y nos deja incomunicados.
La democracia, a diferencia del internet, no tiene repetidor.
Que no nos falte el agua ni la democracia: ambas sostienen la esperanza, la dignidad y más ahora, algo muy importante y trascendente, la confianza en el gobierno.
cadenag838@gmail.com (Premio Nacional de Periodismo 2022)
