“MORIR ES NADA CUANDO POR LA PATRIA SE MUERE”
J.M.M.P
BANQUILLO POLÍTICO
POR: SEVERO FRANCISCO MAR MORALES
Hoy se honra la memoria de un hombre que no nació en cuna de oro, sino en el trabajo y en la fe. Un 30 de septiembre de 1765, en Valladolid, hoy Morelia, vio la luz primera JOSÉ MARÍA TECLO MORELOS PÉREZ Y PAVÓN, quien nace en el seno de una familia modesta, fue el hijo del pueblo que se convertiría en “el Siervo de la Nación”.
Fue
hijo de José Manuel Morelos Robles, de oficio carpintero y de Juana María Guadalupe
Pérez Pavón, criolla hija de un maestro de escuela.
Morelos
se desempeñó como arriero, labriego, y estudiante tardío en el Colegio de San Nicolás,
donde tuvo por maestro a Miguel Hidalgo y Costilla. Fue ordenado sacerdote a la
edad de 32 años y ejerció su ministerio en Carácuaro y Nocupétaro, en la tierra
caliente michoacana. Ahí conoció de cerca la desigualdad, el despojo y la
marginación. Esa experiencia, más que los libros, formó su conciencia y
pensamiento político. Se desempeñó como militar y estadista. Defendió la lucha
por la Independencia de la América Septentrional, la igualdad social sin
distinción de castas y un gobierno liberal con división de poderes.
Organizó
el Congreso de Anáhuac en 1813, donde presentó LOS SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN,
documento que abolía la esclavitud, declaraba la independencia y buscaba
moderar la opulencia y la indigencia.
Su
pensamiento que sigue vivo y tiene vigencia en 23 puntos que él llamó “LOS
SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN”, leídos en Chilpancingo en 1813. Ese
documento es el acta de nacimiento del México que queremos ser.
PUNTOS MAS TRASCENDENTES DE LOS SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN
Y QUE HOY TIENEN PLENA VIGENCIA
PRIMERO. Morelos
nos dio soberanía. Dijo en su punto número uno: Que América es Libre e Independiente
de España y de toda otra Nación. Hoy eso se traduce en que México no se
arrodilla ante nadie, como lo quieren naciones extranjeras. Que las decisiones
de México las tomamos los mexicanos.
SEGUNDO. Dio
poder al pueblo. En su punto cinco escribió: que la soberanía dimana
inmediatamente del pueblo. Esa frase es el corazón del artículo 39 de nuestra Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos.
El
pueblo manda, el Gobierno obedece. Así de claro lo dijo Morelos hace más de
doscientos años.
TERCERO. Nos
dio justicia social. Su esencia más humana, la cual nunca debemos olvidar. Punto
doce: que se modere la opulencia y la indigencia, y se reduzca el jornal del
pobre. Morelos entendió que no sirve una Independencia si el peón sigue
muriendo de hambre. Quería que el salario alcanzara, que el trabajo dignificara
y que la educación alejara la ignorancia y el robo.
CUARTO. Nos
dio igualdad. Punto quince: que la esclavitud se proscriba para siempre y
lo mismo la distinción de castas, quedando todos iguales y sólo distinguirá a
un americano de otro el vicio y la virtud. no importa su apellido, su color de
piel o su dinero. Sólo importan los valores. Esa es la igualdad que todavía se
está construyendo.
QUINTO. Nos
dio ley pareja. Punto trece: que las leyes comprendan a todos, sin
excepción de cuerpos privilegiados. nadie por encima de la ley. Ni fueros ni
privilegios. La ley debe ser pareja para TODOS.
Morelos
promulgó, el 22 de octubre de 1814, EL DECRETO CONSTITUCIONAL PARA LA LIBERTAD
DE LA AMÉRICA MEXICANA, conocida comúnmente como la Constitución de Apatzingán,
primera Carta Magna de nuestro País, en ella se consagró la división de
poderes, la igualdad ante la ley y la libertad de expresión.
Hoy,
recordamos que Morelos fue arriero, estudiante y cura antes de ser General. Fue
el estratega, el organizador. Mientras otros sólo soñaban con la Independencia,
él la escribió.
José
María Morelos y Pavón enseñó que el origen humilde no limita los grandes
ideales. Que su ejemplo guíe, que su voz de Cura, de General y de Legislador
siga retumbando en cada escuela, en cada plaza, en cada pueblo, en cada
localidad y en cada corazón mexicano.
Que
su testimonio obligue a seguir creciendo cada día. Que su integridad siga recordando
que la función pública es deber, no canonjía y que su sacrificio comprometa a
todos a nunca claudicar en la construcción de un México más libre, más justo y
más igualitario.
Morelos
al ser aprendido en noviembre de 1815, fue sometido a un doble proceso:
eclesiástico y militar. Degradado, excomulgado y condenado, fue pasado por las
armas en San Cristóbal Ecatepec, el 22 de diciembre de 1815, muriendo a los 50
años de edad, dejando como legado la idea de un México libre, justo y soberano.
De allí que se le conozca como “El Siervo de la Nación”.
Los
restos de José María Morelos y Pavón, fueron inhumados el mismo día de su
ejecución a escasas horas de su fusilamiento a las 4 de la tarde en la iglesia
del entonces pueblo de San Cristóbal Ecatepec, sin ningún honor fúnebre y sin
ninguna marca que indicara el sitio.
Una
vez independizado el país, en 1823, sus restos fueron recuperados y trasladados
con honores a la ciudad de México, donde descansan junto a los restos de otros
próceres de la guerra de independencia como Hidalgo y Allende en la Catedral Metropolitana
de la ciudad de México
Es
en el año de 1910 por órdenes del presidente Porfirio Díaz Mori que sus restos
fueron trasladados definitivamente a la Columna de la Independencia con motivo
del Centenario de la Independencia de México.
Morelos
nos enseñó que no hay causa más grande que servir al pueblo. Por eso rechazó
tajantemente el título de alteza y pidió que lo llamaran simplemente “El Siervo
de la Nación”. Esa humildad es la lección más grande para quienes hoy ocupan un
cargo público.
En
este 261 aniversario de su natalicio, no sólo se recuerde al general que tomó Acapulco,
que resistió Cuautla, que creó el primer Congreso.
Se
debe recordar al hombre que entendió que lndependencia sin justicia social es
una mentira.
Que
su ejemplo inspire aquí en Xalapa, en Veracruz y en todo México, a trabajar con
honestidad, a servir sin distinción alguna y a nunca olvidar que por encima de
cualquier ideología esta la Nación.
Cfr.
“SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN”
@pamar07
pamar0712@hotmail.com