BITÁCORA POLÍTICA
Por Miguel Ángel Cristiani G.
Hay cifras que cuesta trabajo imaginar. Millones ya
nos parecen mucho; miles de millones, todavía más. Pero cuando llegamos a los 244
mil millones de pesos, quizá la mejor manera de entenderlos es preguntarnos
qué podrían representar para los servicios públicos que todos los mexicanos
utilizamos.
De acuerdo con un análisis de Agencia Reforma,
publicado por El Imparcial, el Tren Maya, el Aeropuerto Internacional
Felipe Ángeles, Mexicana de Aviación y Grupo Mundo Maya acumularían 244 mil
169 millones de pesos en subsidios y apoyos públicos, considerando cerca de
223 mil millones recibidos en ejercicios anteriores y otros 21 mil 214
millones propuestos para 2027.
Importante: los 21 mil 214 millones de 2027 todavía
son una propuesta presupuestaria, no dinero ya autorizado. El monto podría
modificarse durante la discusión en la Cámara de Diputados.
Pero hagamos el ejercicio.
El Presupuesto de Egresos de la Federación para
2026 asignó 172 mil 492 millones de pesos al Ramo 56, Servicios de Salud del
IMSS-Bienestar.
Es decir, los 244 mil 169 millones de la
comparación equivalen aproximadamente a 1.4 veces todo el presupuesto anual
del IMSS-Bienestar.
Todavía más: dentro de ese presupuesto, el programa
de Servicios de atención a la salud tiene asignados 84 mil 781 millones
de pesos. La cifra de los subsidios acumulados de las cuatro empresas equivale
a casi 2.9 veces ese monto.
Y hay otra comparación todavía más reveladora.
El programa de Atención a la salud y
medicamentos gratuitos para la población sin seguridad social laboral tiene
asignados para 2026 poco más de 24 mil 85 millones de pesos.
Los 244 mil 169 millones representan más de diez
veces esa cantidad.
Ahí está el verdadero tamaño de la discusión.
No se trata de decir que mañana puedan tomarse esos
244 mil millones y depositarlos íntegramente en hospitales, porque los
presupuestos tienen destinos, reglas y programas específicos.
Se trata de preguntarnos qué estamos priorizando
como país.
Porque mientras una parte del presupuesto continúa
respaldando proyectos y empresas estatales que todavía requieren importantes
apoyos públicos, también existe la obligación de preguntarse cuánto cuesta
mantenerlos y qué otras necesidades públicas podrían atenderse con cantidades
semejantes.
El propio análisis de Reforma señala que, entre
2024 y 2026, el Tren Maya habría recibido más de 197 mil millones de pesos,
y para 2027 se plantean otros 18 mil 180 millones. Grupo Mundo Maya tendría
2 mil 152 millones adicionales y Mexicana de Aviación 882 millones.
La pregunta, entonces, no es solamente cuánto
cuestan las grandes obras.
La pregunta es cuánto estamos dispuestos a
seguir destinando a ellas y cuánto estamos dispuestos a invertir en aquello que
toca directamente la vida cotidiana de los mexicanos: medicamentos, hospitales,
médicos, enfermeras, equipos, tratamientos y atención médica.
Porque al final de cuentas, un tren puede esperar
el siguiente presupuesto.
Un paciente no siempre puede esperar.
Y como diría Pancho López, el filósofo xalapeño
ateniense:
“Cuando el presupuesto alcanza para los grandes
proyectos, pero no para una curita en el hospital, el problema ya no es cuánto
dinero hay… sino dónde se decidió ponerlo.”
