RUTA ENERGÉTICA
Por Héctor Ramírez Rodríguez
El pasado
primero de septiembre, la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo,
presentó su Segundo Informe de Gobierno. Entre los temas abordados, el sector
energía ocupó un lugar central, reflejando su papel como infraestructura
crítica para el desarrollo económico, la seguridad nacional y la operación
cotidiana del país. Aunque su aportación directa al Producto Interno Bruto
parece menor frente a sectores como manufactura, comercio o transporte, la
electricidad es el insumo que hace posible la existencia y funcionamiento de
todos ellos. Sin energía, ninguna industria es viable y ningún servicio puede
sostenerse.
La vida
cotidiana también depende de esta infraestructura. Encender un foco, activar un
electrodoméstico o conectarse a internet son actos tan comunes que solo se
vuelven visibles cuando la energía falta. Esta desconexión entre uso y
conciencia explica la necesidad de comunicar con claridad la magnitud del
esfuerzo nacional en materia energética y la relevancia de contar con un
sistema eléctrico robusto, confiable y en expansión.
La visión del
actual gobierno para el sector se encuentra plasmada en la Estrategia
Nacional del Sector Eléctrico (ENSE), documento rector que articula la
planeación de largo plazo. Sus cuatro ejes —fortalecimiento de la planeación,
consolidación de un sistema robusto y seguro, justicia energética y reglas
claras para la inversión privada regulada— conforman un marco integral que
busca garantizar soberanía, confiabilidad y desarrollo regional equilibrado. En
los siguientes artículos de esta columna revisaremos cada eje con detalle,
sustentados en cifras oficiales y evaluaciones técnicas.
La energía es
también una condición de seguridad y soberanía. Su disponibilidad, estabilidad
y confiabilidad determinan la capacidad del Estado para sostener servicios
esenciales, proteger infraestructura crítica y responder ante contingencias. En
un entorno global marcado por la transición energética, la competencia
tecnológica y la presión sobre las cadenas de suministro, México ha decidido
fortalecer su infraestructura eléctrica como una política de Estado. Garantizar
energía suficiente y segura es proteger la independencia económica del país y
asegurar que la industria pueda crecer, que las regiones se desarrollen y que
la población cuente con servicios básicos que sostengan su bienestar.
Ruta
Energética nace con el propósito de analizar, con rigor técnico, visión nacionalista
y comprensión de la dinámica global, los avances, desafíos y decisiones que
definirán el futuro energético de México. La energía es la base del desarrollo
nacional, y su fortalecimiento requiere instituciones sólidas, planeación
rigurosa y capital humano especializado. Desde este espacio revisaremos, con
datos y argumentos, el estado actual del sector y las implicaciones de la
estrategia nacional para la economía, la seguridad y la vida cotidiana de los
mexicanos.
Agradezco la
oportunidad de abrir este espacio de reflexión y análisis. Asumo el compromiso
de ofrecer al lector una revisión seria, objetiva y sustentada del sector
energía, convencido de que comprender su dimensión es indispensable para
entender el rumbo del país.
X @hector_ramirezr