Cayó el alcalde de Tequila, Jalisco, Diego por su inocultable relación con la mafia. ¿Cuántos alcaldes de Veracruz fueron impuestos, están ligados, obedecen o forman parte de los cárteles?
La historia de Veracruz está llena de presidentes municipales que alcanzaron el puesto porque los respaldaron personajes con poder, desde caciques hasta líderes sindicales o de organizaciones campesinas.
Solo que ahora el poder, el real poder, ha cambiado de manos. Lo tienen y lo ejercen despiadadamente los cárteles de la delincuencia organizada.
Antes, hace más de medio siglo, en los cincuenta y sesenta, para ser alcalde en el sur de Veracruz se necesitaba estar bajo el manto protector del cacique Amadeo González Caballero, quien le manejaba asuntos varios al expresidente Miguel Alemán Valdés.
Después, con el auge del petróleo, en lugares como Minatitlán los alcaldes eran impuestos por el Sindicato Petrolero y ahí la voz cantante la tenía el líder de la Sección 10 del STPRM, Sebastián Guzmán Cabrera.
En los ochenta, a balazos y controlando el Banrural y las asociaciones ganaderas, se hizo del poder Cirilo Vázquez, quien llegó a controlar varias alcaldías sureñas.
Los cañeros también imponían alcaldes, igual que los ganaderos.
El voto popular casi siempre ha resultado relativo, sobre todo en poblaciones pequeñas o ciudades medias , salvo excepciones, cuando la indignación es tanta que la gente vota masivamente y manda a volar a quienes se creen dueños de las poblaciones.
En Poza Rica también hubo control petrolero, en Orizaba mandó durante varias décadas poniendo alcaldes y diputados el líder sindical de la CROC Daniel Sierra Rivera, y así fue por todo Veracruz.
Ahora los que ponen y quitan a alcaldes por todo el país son los cárteles; no a todos, pero sí a un buen porcentaje.
¿Ignoran los partidos políticos esta situación? No. La conocen, saben la historia de cada quien en los municipios, pero por cuestiones de dinero y de querer ganar las elecciones terminan aceptando postular a gente vinculada con la delincuencia organizada.
Y otros que no tienen origen en los cárteles terminan vinculados porque éstos los coptan.
De los alcaldes que terminaron su periodo en diciembre fue sabido que varios tuvieron ligas directas con el narcotráfico, en el norte, centro y sur del estado. ¿Les hicieron algo, hubo alguna investigación en su contra?
Que se sepa, impusieron a sus sucesores y están tranquilos, en tanto en sus municipios viven entre secuestros, extorsiones, robos, asaltos y asesinatos.
¿Y todos los actuales de Veracruz están limpios?
Si el gobierno federal se decidiera a limpiar las alcaldías de todo el país, así como lo hizo en Tequila, Jalisco, la sacudida sería tan grande que quién sabe cómo terminaría eso.
