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miércoles, 25 de febrero de 2026

Después del Mencho debe seguir el platillo fuerte


 Desde el Café

Bernardo Gutiérrez Parra 

Más allá de las felicitaciones que recibió Claudia Sheinbaum por el éxito de su gobierno en la operación que llevó al abatimiento de Nemesio “El Mencho” Oseguera, la señora esperaba el mensaje de Donald Trump; el enésimo reconocimiento a su lucha contra el narco y su sincera felicitación por acabar con el delincuente más peligroso del planeta. Pero ese reconocimiento no llegó. 


En su lugar, Trump escribió en sus redes un recado que bien mirado es una orden: “México debe intensificar sus esfuerzos contra los cárteles de las drogas”. 


Y para remachar el clavo, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que grupos criminales como el CJNG han sido clasificados por Estados Unidos como organizaciones terroristas extranjeras. Y soltó un bombazo que por lo que conlleva, de seguro provocó insomnio a la inquilina de Palacio Nacional: “Los cárteles de la droga mexicanos saben que no deben poner un dedo sobre un solo estadounidense o pagarán severas consecuencias”. 


De acuerdo con el INEGI, viven en nuestro país 1 millón 600 mil ciudadanos norteamericanos. De ellos, 33 mil viven en Jalisco; 31 mil en Guanajuato; 45 mil en Michoacán; 48 mil en Sonora y 500 en Sinaloa. No quiero imaginar lo que harán el gobierno de Estados Unidos y su iracundo presidente, si uno de esos 157 mil 500 norteamericanos muere de un balazo o es secuestrado.  


Y si estoy hablando de esos cinco estados, es porque son los más cercanos al círculo de influencia del Mencho. Pero no se debe olvidar que el CJNG es un conglomerado empresarial y criminal con “sucursales” en 23 de los 32 estados de la Federación. Y en todos los estados viven ciudadanos norteamericanos.


Tras los mensajes de Trump y la señorita Leavit, a Claudia no le va a quedar de otra que seguir destruyendo laboratorios de fentanilo y detener a los narcos de poca monta que quedan en el país. Porque peces gordos como el Mencho Oseguera ya no hay. Él era el último y el de más peso. 


Además, tendrá que ir por los narcopolíticos sin los cuales carteles como el del Mencho (que hace once años no era nadie), no hubieran crecido como crecieron. Y es bueno apuntar que este sujeto vivió sus años de gloria en el sexenio de los abrazos.  


En el enfrentamiento con el Mencho murieron 25 elementos del Ejército. Y murieron como héroes, porque sabían que iban a jugarse la vida y no se rajaron. Pero por mucho que Claudia Sheinbaum los glorifique y les rinda honores, mal se verá si sigue protegiendo y apapachando a los narcopolíticos, en lugar de detenerlos y enviarlos al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. 


No se vale que mientras soldados, marinos y miembros de la Guardia Nacional le ponen el pecho a las balas, los narcopolíticos reciban millones y sigan impunes. Nomás que el sólo pensar en detenerlos para enviarlos de inmediato a Estados Unidos, debe ser un dolor de cabeza para la presidenta porque todos son “encargos” de ya sabes quién lector, y por lo que se puede venir. 


Y es que la detención de estos sujetos e incluso sujetas, traerá consecuencias negativas para el partido guinda en las próximas elecciones. Si los narcopolíticos van a prisión, se romperá el multimillonario enlace entre éstos con el crimen organizado y con Morena. Es decir, ya no habrá quien entregue dinero del narco al partido para las campañas. Y partido que no tiene dinero es partido que no gana. 


Por otra parte, ninguna organización criminal querrá soltarles dinero a los morenos cuando los está persiguiendo una presidenta de Morena para enviarlos a Estados Unidos donde no podrán comprar a los carceleros como lo hacen aquí. 


De acuerdo con un par de analistas con los que platiqué la víspera, la presidenta deberá decidirse y pronto, porque de lo contrario se expondrá a la ira del güero belicoso y al enojo de los propios mexicanos que le están pidiendo que cumpla con su obligación de protegerlos y actúe contra los narcopolíticos, principiando por el que está en Palenque, que no es otra cosa que el verdadero platillo fuerte.


Si el domingo anterior cayeron 25 soldados en defensa de los mexicanos y de la patria, es de justicia que ahora caigan en prisión los políticos protectores del narco por dos razones: porque son tan criminales como los delincuentes y porque son traidores a la patria. ¿Verdad, Andrés Manuel? 


bernagup28@gmail.com