Sin tacto
Por Sergio González Levet
Otto Granados Roldán, que fue Gobernador de Aguascalientes, embajador de México en Chile y Secretario de Educación Pública, enseñaba y enseña aún para fortuna de sus amigos que gobernar es un acto más de administración que de política.
Dice la leyenda urbana que cuando iban al Palacio de Gobierno a buscarlo operadores políticos y líderes de colonias para pedirle apoyos y/o recursos, les mandaba a decir con su secretario particular que “no los podía recibir, porque estaba muy ocupado administrando el estado y no podía perder el tiempo en cosas inútiles”.
Otto mantuvo a la entidad en los más altos índices de calidad de vida y en los mejores niveles de cobertura educativa, laboral y económica. Durante su sexenio, Aguascalientes pasó de un lugar discreto al tercero nacional en el servicio de enseñanza a la población, redujo a casi cero el desempleo y trajo muchas inversiones productivas que hicieron crecer la economía estatal más del 6% anual durante su sexenio.
En nuestros días, el municipio de Xalapa disfruta de una alcaldesa que se ha distinguido por su capacidad como administradora pública. Daniela Griego Ceballos es una socióloga distinguida que también hubiera sido muy reconocida en el caso de que hubiera estudiado en la Facultad de Comercio y Administración.
Y lo digo así porque como Directora General del Instituto de Pensiones del Estado (IPE) mostró de una manera fecunda y fehaciente sus dotes para organizar y austerizar el gasto público, de modo que consiguió sacar del barranco a las finanzas del Instituto, que estaban al punto de la explosión y la quiebra.
Si consiguió tal hazaña en el IPE, si pudo rescatar la tremenda gravedad financiera de la dependencia que se encarga de pagar las pensiones y jubilaciones de los trabajadores del Estado de Veracruz, muchos pensaron y piensan que sus capacidades de administradora se verían multiplicadas al llegar al Ayuntamiento de Xalapa, una dependencia con problemas ciertamente, pero mucho más ordenada y manejable que el tiradero que recibió en diciembre de 2018, cuando tomó posesión de las oficinas del Arco Sur.
Tres meses son muy pocos para que se adviertan las bondades de una buena administración. Para que el orden se haga notorio debe pasar un buen periodo de tiempo, porque los procesos organizacionales son complejos y más en un Ayuntamiento complejo como es el de la capital de Veracruz.
Sin embargo, los xalapeños y quienes vivimos en esta hermosa ciudad ya hemos podido percibir una mejoría en los servicios púbicos que ofrece la comuna. El camión de la basura ha estado pasando con mayor regularidad y sin faltar en muchas colonias; las luminarias que se funden o hacen corto son reparadas con celeridad; las fugas de agua tienen una atención más rápida; la policía municipal está empezando a responder de manera más eficiente y oportuna.
No es que echemos las campanas al vuelo en tan poco tiempo, pero la ciudadanía ha estado notando que hay eficiencia, capacidad y atención en las oficinas del Ayuntamiento… y lo dice con alegría.
Y si le sumamos cercanía con la gente, llegamos a niveles de la felicidad.
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