IMPRONTA
Carlos Miguel Acosta Bravo
La disminución de la deuda de Pemex, que pasó de 97,632 millones de dólares al cierre de 2024 a 85,248 millones al cierre de 2025 (baja del 13%, equivalente a unos 12,384 millones de dólares), representa un alivio táctico significativo que mejora el perfil de vencimientos y reduce la presión inmediata sobre el flujo de caja, pero no altera la condición estructural de sobreendeudamiento ni garantiza viabilidad a largo plazo sin reformas profundas. Para el proyecto de rescate de la 4T, es un logro propagandístico que valida la narrativa de “reversión del neoliberalismo” (deuda 20% menor que en 2018), pero críticos lo ven como “mejoralito” financiado por subsidios fiscales y refinanciamientos, no por generación de utilidades sostenibles.
Cuál es el significado de la disminución de deuda?, la reducción de 12,384 millones de dólares (13% anual) es el nivel más bajo en 11 años y se logró mediante refinanciamientos, recompra de bonos (12 mil millones de dólares en 2025), pagos a proveedores (baja del 16% en deudas vencidas) y apoyo fiscal del gobierno federal.
Esto alarga vencimientos, de 20 mil millones en 2026 a 6 mil millones en 2027 y fortalece la posición crediticia, permitiendo mayor inversión proyectada de 427 mil millones de pesos para 2026 en exploración y refinación.
Sin embargo, la deuda neta sigue en niveles críticos (85 mil millones), con pagos anuales que absorben gran parte de los ingresos, y las pérdidas netas solo se redujeron de 790 mil millones de pesos en 2024 a 45 mil millones en 2025, sin llegar a utilidades.
Cuál es la traducción en viabilidad como empresa?, positivo a corto plazo: menor servicio de deuda libera caja para operaciones (producción estabilizada en 1.8 mbd de hidrocarburos líquidos y reduce riesgo de default inminente, mejorando calificaciones (de B1 a perspectivas estables según Moody’s).
Limitado a largo plazo, la deuda sigue siendo la más alta entre petroleras globales, con un cociente de deuda/EBITDA (Ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortizaición) por encima de 5x; sin acceso a mercados internacionales sin garantía soberana, la viabilidad depende de subsidios continuos y precios del crudo por encima de 70 dólares/barril.
Con producción limitada a 1.8 mbd , meta de 2025–2030, con 61% en 12 proyectos clave), no alcanza para autosuficiencia ni exportaciones agresivas; requiere 2,036 pozos nuevos y 1,300 reparaciones mayores, con inversión de 1.6 billones de pesos, pero reservas probadas caen y encima está envejecimiento de campos limita crecimiento.
Qué implicaciones para el rescate de la 4T?, por un lado valida el discurso oficial: se presenta como prueba de éxito del “rescate” (capitalizaciones por 500 mil millones de pesos, diferimientos fiscales y deuda 20.1% menor que 2018), con énfasis en soberanía energética y refinación.
Pero es insuficiente estructuralmente? el “rescate” ha cargado al fisco con déficits fiscales recurrentes (Pemex absorbe 1–2% del PIB anual), y continua sin resolver baja productividad, corrupción histórica ni transición a renovables; analistas lo llaman “quiebra técnica diferida”.
No da viabilidad independiente a largo plazo, sin privatizaciones parciales, alianzas internacionales o diversificación, Pemex seguirá siendo un “barril sin fondo” que presiona las finanzas públicas, con riesgo de mayores préstamos soberanos (como los 12 mil millones de 2025).
La producción limitada a 1.8 mbd ¿se puede rescatar Pemex? Existen restricciones clave: la meta de 1.8 mbd (hidrocarburos líquidos) es realista pero insuficiente para rentabilidad global; equivale a estabilización, no expansión (vs. 3 mbd en 2004), con declive natural de campos maduros (90% de producción) y exploración limitada por falta de tecnología y capital privado.
Hay realmente posibilidades de rescate? sí, pero condicionado a: (1) mayor inversión en E&P (1.6 billones de pesos planeados), (2) alianzas con privados para campos offshore y shale, (3) eficiencia operativa y (4) diversificación a petroquímica/gas; sin esto, la producción podría caer por debajo de 1.5 mbd hacia 2030.
El límite ideológico de la 4T no privatizar choca con la realidad: sin inyecciones externas, el rescate depende de subsidios crecientes, incompatible con consolidación fiscal.
Cuál es la relevancia de las buenas noticias en refinación, PEMEX procesó 1.023 mbd de crudo (julio 2025), +40% vs. octubre 2024, produciendo 647 mil bpd de destilados de alto valor (gasolina/diésel) y reduciendo importaciones en 26%; combustóleo cae en mezclas.
Logros clave:, Dos Bocas y modernización de refinerías six (Minatitlán, Salamanca) acercan autosuficiencia en combustibles (meta 1.56 mbd), ahorrando 10–15 mil millones de dólares anuales en importaciones.
Impacto positivo, reduce vulnerabilidad externa, genera ingresos por exportación de excedentes y valida política de refinación; EBITDA refinación pasó de negativo a positivo en 2025.
Pero con límites, costos altos (Dos Bocas >20 dólares/barril procesado), deuda de proveedores y subsidios fiscales ocultan rentabilidad real; sin crudo barato sostenido, no compensa declive upstream.
Además no hay que perder de vista el grave daño a las finanzas de PEMEX, el significado del huachicol fiscal tanto para la empresa como para el país, es por eso importante realizar las gestiones, modificaciones o controles o como usted quiera llamarle que impida que pillos de cuello blanco continuén afectando por un monto que parece de fantasía 600 mil millones de pesos a decir de la propia Procuradora Fiscal del país.
En resumen, la baja de deuda es un paso adelante que facilita operaciones y refinación, pero frente a producción estancada en 1.8 mbd y deuda residual de 85 mil millones, el rescate de Pemex por la 4T luce más como estabilización asistida que como camino a independencia financiera; viabilidad real exige reformas estructurales que el modelo actual evita.
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cacostabravo@yahoo.com.mx
Maestro en Comunicación por la Universidad Iberoamericana. Formó parte del cuerpo académico en comunicación en la Ibero y en la Universidad Anáhuac, campus norte CDMX.
