Xalapa, Ver., enero de 2026.— La falta de respeto a la señalización vial y al reglamento de tránsito por parte de automovilistas en la ciudad de Xalapa ha provocado un incremento constante de congestionamientos, riesgos para peatones y afectaciones a la movilidad urbana, situación que ha llevado a la ciudadanía a exhortar al Gobierno del Estado a reforzar las medidas de control y sanción a través de Tránsito del Estado.
Desde el inicio de la administración estatal encabezada por la gobernadora Rocío Nahle García, los oficiales de Tránsito del Estado han mantenido presencia activa en la capital veracruzana con el objetivo de hacer respetar la señalización vial, evitar estacionamientos indebidos y mejorar la circulación, principalmente en zonas de alta afluencia vehicular y peatonal.
De acuerdo con información oficial, la estrategia aplicada durante el primer año de gobierno priorizó la concientización ciudadana sobre la sanción. Los elementos de Tránsito recurrieron de manera sistemática al diálogo, al uso del parlante, a la espera del conductor y al exhorto respetuoso para que retirara su vehículo de lugares prohibidos, buscando fomentar una cultura de responsabilidad vial.
No obstante, autoridades y ciudadanos coinciden en que estos esfuerzos no han sido suficientes. A pesar de la señalización visible y permanente, persiste el estacionamiento indebido en rampas destinadas a personas con discapacidad, zonas de ascenso y descenso, pasos peatonales, áreas restringidas y en doble fila, conductas que obstaculizan la circulación y elevan el riesgo de accidentes.
La problemática es especialmente evidente en el primer cuadro de la ciudad, donde diariamente se registran embotellamientos derivados del incumplimiento de la normativa vial. En estas zonas, los oficiales de Tránsito enfrentan una resistencia constante por parte de conductores que, pese a las indicaciones, continúan infringiendo el reglamento.
Un punto considerado crítico es la calle Bremón, donde la autoridad mantiene presencia permanente para garantizar que un tramo claramente señalado como “No estacionarse” permanezca libre. Aun así, automovilistas insisten en ocupar el espacio, apostando a la tolerancia y a la ausencia de sanciones inmediatas, lo que genera cuellos de botella y conflictos viales recurrentes.
Especialistas en movilidad urbana han señalado que la falta de consecuencias efectivas propicia la reincidencia, debilita la autoridad y normaliza el incumplimiento de las reglas. En este contexto, diversos sectores ciudadanos consideran necesario que la política de concientización dé paso a la aplicación estricta de sanciones previstas en la normatividad vigente.
Las autoridades estatales han reiterado que el objetivo no es recaudatorio, sino preventivo y correctivo, orientado a recuperar el orden vial, garantizar el respeto a los espacios públicos y proteger a peatones, personas con discapacidad y automovilistas. La correcta aplicación del reglamento, subrayan, es un elemento clave para mejorar la movilidad y la seguridad en la capital del estado.
La situación en Xalapa refleja un reto estructural de cultura vial que requiere la corresponsabilidad entre autoridades y ciudadanía. Mientras la señalización y la presencia de Tránsito se mantienen, el llamado es a reforzar el cumplimiento de la ley como una condición indispensable para lograr una ciudad más ordenada, segura y funcional para todas y todos.

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