Tanto pelear para lograr ser candidato de un partido, tanto desgastarse emocional y económico en una campaña, tanto prometer y comprometerse… para desde el arranque mostrar el cobre.
No tienen ni un mes en el puesto y varios alcaldes veracruzanos han quedado exhibidos por los lujos mostrados o por el desinterés de ejercer el cargo.
No se trata de lo que gastan en ropa, en un reloj, en un auto, en unos zapatos o en viajar –es su dinero- se trata de que han exhibido rápidamente dónde están sus preocupaciones o sus prioridades.
Los que militan o fueron postulados por Morena también muestran que eso de la austeridad, que tanto pregona su líder López Obrador y repite en sus conferencias la presidenta Claudia Sheinbaum, no va con ellos.
El alcalde de Catemaco, Norberto Eduardo López Toscano, conocido como Manuel Eduardo Toscano -¿le suena “Pollitos con papas”, “La canalla”, “Señor locutor”, “Sublime mujer”, “Mátalas”, “Piérdeme el respeto”, “Cheque en blanco”, “Rata de dos patas” y “Me saludas a la tuya”?, son sus canciones, entre otros éxitos- pudo ganar la elección de junio del año pasado pese a tener ¡más de 50 años de ausencia en la tierra de los brujos!
Ya había sido alcalde de Huatusco, de 2005 a 2007 y en Catemaco prácticamente solo era conocido por sus canciones.
¿Ganó por su popularidad como compositor?, en parte y en parte también por el pésimo trabajo de sus antecesores. En fin, la vida y Movimiento Ciudadano (MC), partido que lo postuló, le dio la oportunidad de ser alcalde nuevamente, solo para que a unos días de tomar posesión ya tiene al pueblo encima.
No se trata de que, ante la invitación recibida a la Feria Internacional de Turismo de España (Fitur) aprovechara para asistir a un partido del Real Madrid y publicara un video muy feliz, sino de cómo está Catemaco y lo que se necesita trabajar en su municipio. Dinero para gastarlo en eso tiene, pero también tiene obligaciones públicas.
“Como recibí el Palacio Municipal se gotea, está destrozado mi querido Palacio y ya no te hablo del drenaje, la falta de agua potable, eso me encantaría que los medios me ayudaran a cubrir, de cómo está actualmente el recinto. Oye, llego a la oficina que me tocó y ni energía eléctrica tenía, la sala de cabildo no tiene muebles”, escribió como justificante el alcalde, quien opta por solo exponer el problema pero no solucionarlo.
El municipio tiene muchas necesidades y problemas: carreteras destrozadas, la laguna muy contaminada, calles en mal estado, inseguridad muy fuerte, más un largo etcétera, y el alcalde decide exhibirse disfrutando de la vida en el Santiago Bernabéu, ¿y las gestiones y su trabajo para mejorar a la comunidad?
Allá en Catemaco acusan que Toscano está dejando la “administración” del ayuntamiento en manos de su yerno, quien dicho sea de paso intentó ser alcalde de Huatusco y perdió la elección.
Independientemente de eso, la síndica Janny del Carmen Ricalde ya se quejó ante la gobernadora Rocío Nahle de que se ejerce violencia de género en su contra derivada de conflictos internos en el ayuntamiento.
Al lado de Catemaco, en San Andrés Tuxtla, el nuevo alcalde Rafael Fararoni Magaña también ha sido criticado. Su abuelo y padre –igualmente fueron alcaldes, por el PRI- fundaron e impulsaron la distribuidora de cerveza más fuerte de la región de Los Tuxtlas, lo que ha permitido a la familia vivir bien económicamente.
Por eso ve muy natural, a unos días de tomar posesión, irse a Nueva York a un asunto de su vida privada y mostrarse con lujos. La cuestión es que, por un lado, postulado por Morena, supuestamente debe sujetarse a la austeridad, al menos en el servicio público, y por otro lado, si al inicio de su trabajo como presidente municipal le da prioridad a sus asuntos personales y no a los del pueblo, ¿para qué quiso ser alcalde?
La población de San Andrés Tuxtla en su mayoría vive en la pobreza, con muchas necesidades de servicios públicos y necesita de un edil que realmente se preocupe por atenderlos.
El alcalde de Tantoyuca, Roberto San Román, de Morena, es otro de los criticados por mostrarse con vehículos y ropa cara. El edil lo atribuyó a una campaña de sus enemigos políticos, los Guzmán Avilés, panistas.
“A cada ataque vamos a responder con trabajo, porque la transformación no se construye en la sombra, se construyen con el pueblo (…) si quieren hablar de lujos los invito a un debate público en donde puedan exponer cuántas propiedades tenían en el 97, que fue la primera vez que entró Joaquín (Guzmán Avilés), él y sus hermanos, y cuántas propiedades tienen en el 2026. Les aseguro que ahí no van a salir unos zapatos, un cinturón, ahí van a salir miles y miles y miles de millones de pesos que se robaron”.
El pueblo veracruzano, con tantas carencias, necesita autoridades con auténtica vocación de servicio. En campaña prometen el sol y las estrellas, pero a la hora de gobernar su atención está en lo personal, en autos, en relojes, en zapatos, en cinturones, en viajes. Con su dinero pueden comprar lo que quieran y gastarlo como deseen, pero si son servidores públicos, si el pueblo con su voto les dio la responsabilidad de ser alcaldes, pues que trabajen.
