Dr. Rafael Vela Martínez
Veracruz
enfrenta hoy un desafío mayúsculo, pero también una oportunidad extraordinaria.
Durante décadas, el desarrollo económico del estado ha avanzado de manera
desigual, con municipios que luchan por atender necesidades básicas y otros con
potencial productivo desaprovechado. En este contexto, en colaboración con la Dra.
Josefa Carolina Fortuno Hernández, hemos elaborado el libro Planeación
para el Desarrollo Municipal en Veracruz: Manual 2026–2029, una obra
técnica, metodológica y normativa que busca fortalecer la capacidad
institucional de los ayuntamientos para planear, diseñar, ejecutar y evaluar
políticas públicas con impacto real en el crecimiento económico, la generación
de empleo, la superación de la pobreza y el desarrollo sostenible.
No se
trata de un documento teórico más. Este Manual recoge la experiencia acumulada
en múltiples procesos de planeación municipal, la normativa vigente y las
mejores prácticas en planeación estratégica. Pero además —y esto lo destaco con
especial orgullo— incluye el Guion Metodológico que he construido a lo
largo de 25 años de trabajo como municipalista, una herramienta práctica
que he utilizado y perfeccionado en campo, acompañando gobiernos locales en la
tarea de convertir buenas intenciones en proyectos viables y medibles. Hoy lo
pongo a disposición pública, de manera abierta, con el único propósito de
contribuir al desarrollo de Veracruz.
La
experiencia demuestra que los municipios que planifican bien, crecen mejor. Una
planeación deficiente conduce al desperdicio de recursos, a obras sin impacto y
a programas que no cambian la vida de la población. Por el contrario, una
planeación estratégica —basada en diagnóstico, objetivos claros, indicadores y
evaluación— permite orientar el gasto público hacia la creación de
infraestructura productiva, fortalecimiento de capacidades locales, atracción
de inversión y generación de empleo.
Este
Manual propone justamente eso: dotar a los ayuntamientos de una ruta
metodológica clara para identificar problemas reales, definir prioridades,
diseñar proyectos sólidos y medir resultados. En una entidad donde más del 60%
de los municipios enfrenta condiciones de rezago social, la planeación no es un
lujo técnico: es una condición indispensable para superar la pobreza.
Hay un
aspecto estratégico que he querido subrayar de manera especial en esta obra: el
potencial metropolitano de Veracruz. Nuestro estado cuenta con nueve
nodos urbanos de carácter metropolitano: siete Zonas Metropolitanas (ZM) oficialmente
reconocidas, un Área Conurbada en Acayucan y un municipio con dinámica de
metrópoli como Tuxpan. En total, 48 municipios integran estas áreas
donde se genera más del 83% de la riqueza estatal, y se concentra la mayor
parte de la actividad industrial, comercial y de servicios; además de 2
MICROPOLIS: la de Martínez de la Torre y la de los Tuxtlas.
Este
dato no es menor. Las ZM son, en todo el mundo, los motores donde se genera la
riqueza de los países y las regiones. Basta comparar: solo Coahuila se aproxima
con cuatro zonas metropolitanas; la mayoría de las entidades mexicanas tiene
dos o tres. Veracruz posee una ventaja estructural extraordinaria. Sin embargo,
ningún gobierno estatal ha logrado capitalizar plenamente este activo
territorial en su estrategia de desarrollo.
La
consecuencia es evidente: ciudades con crecimiento desordenado, infraestructura
insuficiente, movilidad colapsada, cinturones de pobreza y pérdida de
competitividad. Lo paradójico es que tenemos la plataforma urbana para detonar
crecimiento económico acelerado, pero no la hemos integrado a una visión de
planeación de largo plazo. El Manual plantea, por primera vez de manera
sistemática, la necesidad de otorgar centralidad estratégica a los
municipios metropolitanos en la planeación del desarrollo estatal y regional.
Si estos territorios se planifican con visión económica, social y ambiental
integrada, Veracruz puede cambiar su trayectoria histórica de rezago.
Otro eje
fundamental del Manual es la incorporación del enfoque de desarrollo
sostenible. La planeación municipal no puede limitarse a construir obra
pública; debe integrar criterios ambientales, uso racional del suelo,
protección de recursos naturales y adaptación al cambio climático. Veracruz es
una de las entidades con mayor biodiversidad del país, pero también una de las
más vulnerables a fenómenos hidrometeorológicos. Planear bien significa crecer
sin destruir el patrimonio natural que sustenta nuestra economía agrícola,
turística y energética. El desarrollo sostenible ya no es un discurso: es una
necesidad impostergable para garantizar bienestar presente sin comprometer el
futuro de las siguientes generaciones.
Aún
antes de su presentación oficial, el Manual ya circula en diferentes municipios
en forma de fotocopias distribuidas por instancias gubernamentales, sin
autorización de los autores. Confieso que este hecho genera sentimientos
encontrados. Por un lado, nos enorgullece que la obra sea considerada útil y
necesaria al grado de ser buscada y reproducida de manera anticipada. Significa
que existe una demanda real de herramientas de planeación. Por otro lado, no
deja de ser cuestionable que se difunda sin respetar los derechos de autor ni
los canales institucionales adecuados. Más allá de ello, el mensaje es claro:
los municipios veracruzanos requieren urgentemente instrumentos técnicos que
los ayuden a planear mejor. Y ese es, precisamente, el espíritu con el que
concebimos esta obra.
He
puesto a disposición pública mi Guion Metodológico porque estoy convencido de
que el conocimiento que no se comparte se vuelve estéril. Lo hago sin reservas,
con la única intención de contribuir al desarrollo de mi estado. El reto es
claro: planear para crecer, crecer para generar empleo, generar empleo para
vencer la pobreza y hacerlo sin hipotecar nuestro futuro ambiental.
Correo
para comentarios: rvelam_1@hotmail.com
