"La noticia informa; el contexto explica; el análisis permanece."


viernes, 31 de julio de 2026

Acayucan: historia de un crimen cultural

José Luis Ortega Vidal 

Durante la administración 2022-2025, a cargo de la exalcaldesa Rosalba Rodríguez Rodríguez, se impulsaron proyectos, programas y acciones de promoción y difusión cultural.











Buena parte de esta labor estuvo a cargo de la dirección de cultura a cuyo frente estuvo Wilka Ache Terui.

Hoy me refiero al caso de la convocatoria local y regional para pintar en la parte externa del panteón municipal acayuqueño obras relativas a la danza de Arrieros y Morenos.

Un total de siete artistas respondieron y plasmaron su particular visión plástica sobre la temática que forma parte de la identidad profunda del pueblo acayuqueño, con el resultado de siete cuadros pictóricos sobre paredes; ahí donde un breve poema sin igual acompaña a nuestros ausentes siempre presentes:


Descúbrete, ioh mortal!

Tu frente inclina 

Que el orgullo mundanal

Aquí termina 


Estética en los versos…

Estética en las obras plásticas…

Eternos, el adiós y la presencia de quienes aguardan por ti, por mi, por nosotros y por los otros…


Durante varios meses el conjunto referido convivió en el barrio tamarindo de Acayucan: pintura, poesía, almas…

De pronto, alguien irrumpió la sinfonía de Eros y Tanatos para borrar las siete pinturas.

Una mancha blanca fue arrojada contra las obras de cuatro artistas acayuqueños y tres más, nativos de otros puntos del sur profundo.

No hay información precisa sobre quién ordenó este crimen cultural.

Tampoco sobre el o los autores materiales del asesinato plástico.

La ignorancia, la insensibilidad, la mezquindad, constituyen líneas de investigación obligada.

Solo sabemos que las bardas blanqueadas aparecieron durante los primeros meses del 2026; ya entrada en funciones la administración del nuevo alcalde Raúl David Salomón García.