• Lo inevitable ocurrió: los periodistas reaccionan ante embates
• ACOVER, firme contra agresiones y falta de respeto
• Movimiento histórico e inédito, ¡atención!
Por Gustavo Cadena Mathey
(Premio Nacional de Periodismo otorgado por periodistas de la Ciudad de México)
Buen día, apreciado lector:
Lo inevitable ocurrió: los periodistas veracruzanos decidieron alzar la voz. No es una guerra, es una preocupación legítima. Durante décadas, los gobiernos estatales —priístas y panistas— mantuvieron relaciones de respeto y armonía con los representantes de los medios. Hoy, en cambio, las alertas suenan con fuerza.
Esta semana, la Asociación de Comunicadores de Veracruz (ACOVER) “Froylán Flores Cancela” envió una carta formal a la gobernadora Rocío Nahle García y a diversas autoridades estatales, expresando su inquietud por el incremento de agresiones, hostigamientos y restricciones al ejercicio periodístico en la entidad. El documento también fue dirigido a la Fiscal General del Estado, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre; a la diputada Bertha Ahued Malpica, presidenta de la Comisión de Atención y Protección a Periodistas del Congreso local; y a Luis Orencio Ramírez Baqueiro, comisionado presidente de la CEAPP.
En la carta, ACOVER advierte que febrero inició con hechos que evidencian que en Veracruz “la agresión y la falta de respeto a los derechos de Libertad de Expresión y de Información” siguen siendo una constante, pese a que desde el gobierno estatal se ha señalado un supuesto “exceso de libertad de expresión”.
Los incidentes se acumulan: secuestros familiares, agresiones físicas, bloqueos institucionales y detenciones arbitrarias. Entre ellos, el caso de la periodista Karla Moreno, cuyos familiares fueron presuntamente secuestrados; el ataque contra Eduardo Izquierdo Segura en Coatzacoalcos; el empujón a Heidi Castellanos por parte de una escolta de la gobernadora; el bloqueo a reporteros en Córdoba; y la detención arbitraria de Samuel Hernández Reyes en Tuxpan. Cada hecho refleja un patrón de hostigamiento y uso excesivo de la fuerza, en un contexto donde no existen garantías suficientes para ejercer el periodismo.
ACOVER recordó que el Derecho a la Información y la Libertad de Expresión son derechos humanos fundamentales, establecidos en la Constitución y en tratados internacionales. Por ello exigieron actuación inmediata y apegada a derecho de las instituciones responsables, criticando la falta de respuesta tanto del Congreso local como de la CEAPP. El documento fue firmado por Luis Enmanuel Domínguez Rangel, presidente; Quetzalli Carolina Vázquez Hernández, secretaria general; y Francisco Urbina Soto, vicepresidente.
La unión, el camino indiscutible
Este reportero lo dijo hace apenas unas semanas: el periodismo es polémica, y por eso debemos permanecer unidos frente a las agresiones y los intentos de división. Con más de seis décadas en este oficio, decidí sumarme a la ACOVER, una hermandad de periodistas que entiende que la fuerza del gremio está en la solidaridad.
Y lo repito: cuidemos la paz en el hogar, el agua y las plantas que nos sostienen, porque vienen los calorones. Pero sobre todo, cuidemos nuestra democracia. Igual que la señal de internet, si no se protege, un día se cae. Y la democracia, a diferencia del WiFi, no tiene repetidor. ¡Aguas!
gustavocadenamathey@hotmail.com
