"La noticia informa; el contexto explica; el análisis permanece."


viernes, 6 de noviembre de 2026

Una deliberación pública vigorosa e informada es la única herramienta que permite a la sociedad ejercer un voto razonado



Mensaje de Antonio Reyes, secretario general del OPLE Veracruz:

Honorables integrantes del Consejo General, representantes de las fuerzas políticas, autoridades que nos acompañan, medios de comunicación y, de manera muy especial, ciudadanas y ciudadanos de Veracruz.

Nos convoca este día un acto de la mayor relevancia republicana. Hoy, 6 de noviembre de 2026, damos inicio formal al Proceso Electoral Local Ordinario 2026-2027 en nuestro estado. Con este acto, se pone en marcha el engranaje democrático que permitirá a las y los veracruzanos elegir a quienes integrarán la próxima Legislatura del Congreso del Estado.

La encomienda que tenemos frente a nosotros no es menor. Vivimos tiempos de alta exigencia ciudadana, donde la transparencia y la legalidad no son opcionales, sino la única vía para garantizar la paz social y la legitimidad de nuestras instituciones.

Tenemos un compromiso inquebrantable con dos pilares fundamentales de toda democracia: la legalidad y la legitimidad.

La legalidad es nuestra brújula innegociable. Cada acuerdo, cada fiscalización, cada boleta y cada etapa de este proceso se guiarán estrictamente por el marco jurídico que nos rige. No hay espacio para la arbitrariedad; las reglas del juego son claras y se aplicarán con firmeza, garantizando un piso parejo y equitativo para todas las fuerzas políticas.

Sin embargo, sabemos bien que la legalidad técnica no es suficiente por sí sola si no va acompañada de la legitimidad. La legitimidad es la confianza que la ciudadanía deposita en los resultados y en sus instituciones. Esta no se hereda; se construye día a día a través de la transparencia absoluta, de la imparcialidad de este arbitraje y de la certeza de que cada voto emitido será contado y respetado escrupulosamente.

Para fortalecer al árbitro electoral y blindarlo frente a crisis políticas o institucionales, la participación de la sociedad civil organizada y de la ciudadanía es el contrapeso más efectivo.

Históricamente, la legitimidad del sistema electoral mexicano no ha descansado en los partidos, sino en los ciudadanos que operan las elecciones.

Para alcanzar esa legitimidad plena, necesitamos propiciar un entorno de madurez cívica.

Hacemos un llamado a que este proceso electoral no sea de descalificaciones vacías, sino un espacio abierto a la deliberación pública. La democracia se enriquece cuando hay un contraste real de ideas, un debate de propuestas viables y un diálogo plural y respetuoso en el que todas las voces de Veracruz —desde las comunidades indígenas hasta las zonas urbanas— sean escuchadas.

Una deliberación pública vigorosa e informada es la única herramienta que permite a la sociedad ejercer un voto razonado.

El voto no debe ser un acto mecánico ni condicionado; debe ser una decisión consciente, libre y crítica.

Un voto razonado es aquel en el que la ciudadana y el ciudadano evalúan, contrastan y eligen la opción que mejor represente sus aspiraciones de bienestar y justicia social.

Nuestra tarea como autoridad electoral es desarrollar una organización del proceso que haga posible que la ciudadanía vote con pleno conocimiento y en total libertad.

Por ello, desde este momento, refrendamos el compromiso absoluto de actuar bajo los principios rectores que dan vida a nuestra función electoral: la certeza, la legalidad, la independencia, la imparcialidad, la máxima publicidad, la objetividad y la paridad de género.

La rendición de cuentas y la legitimidad de los árbitros electorales federal y en cada organismo público local se encuentran bajo el escrutinio más severo en toda su historia.

Si bien la descentralización electoral es fundamental para organizar mejor las elecciones, entregar las mejores cuentas y fortalecer la coordinación de acciones ente el INE y los OPLEs, es fundamental garantizarle al ciudadano que no hay espacios de opacidad presupuestal y que se actúa con responsabilidad institucional absoluta.

Un organismo electoral es legítimo cuando la sociedad comprende y valida su utilidad pública, como ha sido el caso de este árbitro electoral, y sobre todo cuando su legitimidad depende de su independencia frente a intereses de los poderes fácticos y grupos de presión o políticos.

Cuando se defiende la autonomía de los órganos electorales, se ejerce una puntual rendición de cuentas y la legalidad y la transparencia es la norma, el árbitro electoral le sirve a la sociedad.

Fortalecer la confianza en el INE y en los organismos públicos locales electorales se ha convertido en una tarea crítica y urgente para la estabilidad democrática de México

A las fuerzas políticas y a las futuras candidaturas les decimos con claridad: el arbitraje electoral garantizará condiciones de equidad y un piso parejo para todos. Las reglas del juego democrático se aplicarán con firmeza, sin distingos y con estricto apego a derecho. La contienda debe ser un espacio de debate de ideas, de propuestas y de respeto mutuo.

La democracia la hace la ciudadanía.

Este proceso electoral pertenece a las y los veracruzanos que acudirán a las urnas el próximo 6 de junio de 2027, pero también a los miles de personas que participarán activamente como funcionarios de casilla, observadores electorales y guardianes del voto.

Garantizaremos que cada veracruzana y cada veracruzano, del norte al sur de nuestra entidad, cuente con una boleta esperándolo y con la seguridad de que su voluntad será el único motor del destino político de Veracruz.

Nuestra tarea es y será blindar su participación. Garantizar que cada veracruzana y cada veracruzano, desde las Altas Montañas hasta las llanuras costeras, del norte al sur de nuestra entidad, cuente con unas elecciones con calidad democrática.

Iniciamos este camino con la convicción de que Veracruz cuenta con instituciones sólidas y una sociedad madura y participativa.

Que este proceso electoral sea una muestra más de la fortaleza cívica de nuestro estado. Que la legalidad de nuestras acciones y la deliberación pública con respeto y altura de miras de las candidaturas contendientes nos conduzcan a una jornada ejemplar e incuestionable.

Con responsabilidad, con pleno respeto a la ley y con la mirada puesta en el futuro democrático de Veracruz, el Organismo Público Local Electoral de Veracruz, con la experiencia acumulada y el compromiso de las y los servidores públicos que lo integran, se declara listo para la organización ejemplar de una nueva cita de la ciudadanía veracruzana con las urnas.

 

Muchas gracias.