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jueves, 5 de noviembre de 2026

Trato digno para combatir la burocracia

 Por: Alejandro Bustos

Sinapsis

Uno de los males endémicos de algunos países latinoamericanos, entre ellos México, es la burocracia. A diario, miles de ciudadanos acuden a oficinas, unidades médicas, escuelas e incluso empresas privadas por la imperiosa necesidad de realizar un trámite o recibir atención.

Pero, para entender a fondo qué es la burocracia, primero debemos definirla. Según una simple búsqueda en Google, es “un modelo de organización basado en reglas, jerarquías y procesos escritos que se aplica en diversos ámbitos de la vida diaria”.

Se podría decir que aún funciona en términos administrativos al interior de dependencias gubernamentales u organizaciones privadas para “llevar un orden”; sin embargo, es ineficiente y anticuada para brindar atención pública, sobre todo si se tiene en cuenta que el organismo que brinda la atención tiene mucha demanda.

Desgraciadamente, se trata de una práctica muy arraigada en México, de la que siempre nos quejamos, pero que hemos terminado por normalizar. No es casualidad que, de acuerdo con datos publicados por México Evalúa, nuestro país ocupe la cuarta posición en América Latina en materia de carga burocrática, con un promedio de 492 horas por año, según el Índice de Burocracia desarrollado por el Instituto de Estudios Económicos y Sociales de Eslovaquia (INESS).

Lo anterior parece confirmar la percepción ciudadana. Y es que, según datos del INEGI, 70% de los mexicanos considera que la burocracia es un obstáculo para acceder a servicios públicos o privados, situación que empeora cuando quienes se encuentran detrás de una ventanilla no brindan una atención de calidad y respeto.

Quizás no haya una solución inmediata que permita reemplazar de golpe esta práctica antiquísima, pero se puede combatir cambiando la mentalidad de los servidores públicos.

Ahora me vienen a la mente las palabras que Martí Batres, director general del ISSSTE, expresó hace más de un año en “La Mañanera del Pueblo” de la presidenta Claudia Sheinbaum, cuando acudió a presentar la estrategia nacional de Trato Digno en todas las unidades médicas y administrativas de organismo que preside.

“El humanismo debe estar por encima de cualquier burocratismo; nada de despotismo, desterrar cualquier tipo de maltrato. (…) El objetivo es saltar barreras burocráticas para que haya una atención inmediata, también a quejas planteadas en las redes sociales y no estar mandando a la gente a una ventanilla y luego a otra y luego a otra interminablemente”, señaló.

Estoy convencido que comprender el sentido del humanismo es fundamental para quienes tienen la responsabilidad de brindar atención a la ciudadanía. Pero para lograrlo primero hay que desarrollar empatía y reconocer que toda persona tiene derecho a recibir una atención digna y de calidad.

En este caso concreto, debemos entender que quien acude a una unidad médica o administrativa en busca de atención no lo hace por gusto, sino por necesidad. Y es que en ese momento de angustia en el que enfrenta alguna dolencia o padecimiento que afecta su bienestar, resulta frustrante tener que soportar largos tiempos de espera y, por si fuera poco, quedar expuesto a una atención deficiente.

¿Se puede mejorar esa experiencia? Sin duda, una comunicación clara puede hacerla mucho más llevadera. Cuando un servidor público escucha con paciencia, muestra disposición, buena actitud, atiende sus dudas y se toma el tiempo suficiente de explicar con claridad los pasos que deben seguirse para gestionar una cita o cómo debe surtir su receta, el derechohabiente dejará de percibir la atención como un acto realizado por obligación y se sentirá genuinamente ayudado.

Y justamente en eso consiste el trato digno: en atender a los demás como nos gustaría que nos atendieran a nosotros y a nuestros familiares. Con respeto y amabilidad.

Combatir la burocracia puede resultar complejo, pero no necesariamente requiere de grandes reformas o cambios estructurales. A veces solo basta con recordar que todos, sin distinción de ningún tipo, tienen derecho a ser escuchados y ayudados. Y ese cambio de mentalidad, por pequeño que parezca, puede marcar la gran diferencia.

 

Fuente:

·        https://mexicoevalua.org/mexico-es-el-cuarto-pais-con-mayor-carga-burocratica-para-sus-pymes-en-latinoamerica-mexico-evalua/

·        https://paralosdeapie.com.mx/2025/11/27/la-burocracia-en-mexico-un-obstaculo-para-el-desarrollo/

 

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