"Lámpara es tu Palabra para mis pasos, una luz en mi sendero" (Sal 119, 105)
III Domingo de Pascua. Ciclo A
Pbro. José Manuel Suazo Reyes
El evangelio que escucharemos este tercer domingo de pascua (Lc 24, 13-35) nos presenta el episodio de los discípulos de Emaús. Dos discípulos, luego de la muerte de Jesús, sumidos en la tristeza y el reclamo caminan hacia Emaús. A medida que se alejan de la comunidad aumenta su desánimo. Sin que lo identifiquen, Jesús se les hace compañero de viaje y empieza a dialogar con ellos. A un cierto punto del camino, Jesús empieza a revelárseles, ellos lo reconocen y regresan a la comunidad de Jerusalén.
Este relato nos muestra por tanto algunos cambios que Jesús resucitado realiza en aquellos 2 discípulos: Se trata del cambio de la tristeza a la alegría; el cambio de la oscuridad a la luz de la fe y el cambio del individualismo a la vida comunitaria.
CAMBIO DE LA TRISTEZA A LA ALEGRÍA. El evangelio nos muestra que aquellos dos discípulos, a medida que se alejan de Jerusalén van experimentando algunos sentimientos y comportamientos negativos como la discusión y la tristeza. Esta es la experiencia de quien permite que su fe pierda el sabor cuando deja de frecuentar su comunidad de fe y de alimentarse con lo que le da sentido a su vida. Entre más lejos está uno de su comunidad menos oportunidades tiene para crecer y para vivir.
Es necesario dejarse acompañar por Dios como les sucede a estos dos discípulos para recuperar la alegría de la salvación. Los mismos discípulos de Emaús explican el motivo que les devuelve la alegría: con razón nuestro corazón ardía, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las escrituras. La oración es lo que nos ayuda a conversar con Jesús y la Sagrada Escritura es lo que nos alimenta. El encuentro con Dios por medio de su Palabra y de la Oración nos devuelve la alegría de la salvación.
CAMBIO DE LA OSCURIDAD A LA LUZ DE LA FE. Cuando Jesús hace hablar a aquellos discípulos, ellos expresan el origen de esta experiencia negativa. Han sido sus expectativas sobre Jesús las que los han hundido en esta lejanía y tristeza profunda. Ellos han dado más crédito a lo que esperaban que a los signos que han visto y oído como el sepulcro vacío y el testimonio de quienes vieron al resucitado. Han sido duros de corazón para creer lo que predecían las Escrituras; de ahí que Jesús tuvo que explicárselas nuevamente.
Para pasar de la oscuridad a la luz de la fe es necesario escuchar la Palabra de Dios que nos revela el plan de salvación. La Palabra de Dios es una lámpara en nuestro camino; ella nos ayuda a entender muchos acontecimientos como el hecho de que la Pasión de Jesús era necesaria para llegar a la gloria de la Resurrección.
CAMBIO DEL IDIVIDUALISMO A LA VIDA COMUNITARIA. Aquellos discípulos que se encaminaban a Emaús viven los efectos del aislamiento, una tentación que está en todos los corazones. Nos cuesta trabajo caminar con los demás porque eso requiere de paciencia, caridad, tolerancia y respeto entre otras virtudes. Es más fácil apartarse de la comunidad aludiendo a nuestras expectativas para hacer las cosas de forma individual. Es esto lo que van viviendo aquellos dos discípulos. Pero nuevamente una vez que reconocen a Cristo Resucitado ellos toman la decisión de regresar a Jerusalén donde estaban los once reunidos con sus compañeros. Ellos se convierten ahora en misioneros pues anuncian a los demás su experiencia de resucitado.
