Habrá quienes supongan que la Secretaría de Educación (SEV) le entrega los peores resultados a la Gobernadora, por sus pleitazos entre funcionarios, desorden administrativo traducido en falta de maestros, toma de escuelas todas las semanas y un nivel educativo aún bajo.
Otros pueden suponer que es la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP), al tardarse un año en entender cómo licitar sin retrasar el inicio de los trabajos y desperdiciar recursos millonarios.
O la Secretaría de Seguridad Pública, porque las bandas de la delincuencia organizada siguen de fiesta, sangrando el patrimonio y la integridad física de los veracruzanos, además de la impreparación de los elementos.
Pero la peor sería la Secretaría de Salud, al —junto con el IMSS Bienestar— tener un permanente desabasto de medicamentos (incluidos los sencillos) y materiales de curación (incluidas gasas, para tener una idea del problema), así como no poder arreglar o comprar nuevo equipo para diagnósticos y operaciones, situación que ocurre en los centros de salud, clínicas u hospitales de alta especialidad. Por eso las intervenciones quirúrgicas se posponen una y otra vez; por eso hay gente sin posibilidad de curarse de enfermedades no graves que terminan complicándose, y los que están graves pasan a... la siguiente etapa.
Y todavía hay funcionarios que mienten o se burlan. El delegado del IMSS Bienestar, Roberto Ramos Alor, quien hasta Cuitláhuac García no lo quiso como secretario de Salud, publicó fotografías la semana pasada en su red social mostrando una bodega repleta de cajas, supuestamente con medicamentos y material médico.
“En ese contexto, se llevó a cabo una visita conjunta con IMSS-BIENESTAR, SESVER y la Secretaría de Bienestar a nuestros almacenes centrales para supervisar el abasto de medicamentos, material de curación e insumos quirúrgicos, y así asegurar la operatividad de las unidades de salud. La señora gobernadora Rocío Nahle y el director general de IMSS Bienestar, Dr. Alejandro Svarch, cumpliendo al pueblo veracruzano. Las imágenes dicen más que mil palabras”, escribió el doctor Ramos.
La visita se dio por las protestas de los trabajadores de la Secretaría de Salud, quienes, además de exponer su incertidumbre laboral por su paso al IMSS Bienestar, acusaron la carencia de equipo, ropa de trabajo, material quirúrgico y medicamentos por todo Veracruz.
Y sí, en las fotos publicadas por Ramos Alor se ve el almacén repleto de cajas; lo que no se ve es qué hay dentro.
Almacén lleno; farmacias de los hospitales, vacías
Pregunté a varios médicos, enfermeras y otro personal de hospitales sobre lo dicho por Ramos, y la respuesta fue de enojo al señalar que a los hospitales y clínicas no llega ese material... si en verdad existe.
Reproduzco la respuesta más contundente, dada por un médico especialista con muchos años de laborar en el sistema estatal de salud, tanto como doctor como directivo.
“¿Por qué están los hospitales sin medicamentos?: muy simple, no tienen la estrategia de la última milla (combustibles, vehículos, choferes, etcétera) y se pierden millones de piezas de medicamentos e insumos que se caducan por no considerar esas partidas presupuestales en las licitaciones de medicamentos. Acaban de quemar —es lo que se comenta entre médicos— 4 millones de piezas de medicamentos oncológicos porque caducaron atrapadas en ese embudo de los almacenes de distribución.
“Estos individuos solo son unos farsantes que no tienen la mínima idea de cómo se administran los sistemas de salud y siguen puras ocurrencias. El abasto de medicamentos se mide en el anaquel de la farmacia del hospital o centro de salud, ya sea por claves o piezas de medicamentos o materiales de curación, siempre comparando con el movimiento mensual específico de cada medicamento en esa unidad médica para calcular la cobertura real en el sitio, que es donde hay que cubrir la receta al enfermo.
“Las camionetas de salud es una ocurrencia que solo resuelve muy raquíticamente, ya que su capacidad es ridícula para la necesidad del movimiento del número de piezas en un gran territorio por cubrir. Veracruz tiene 880 centros de salud y 60 hospitales que habría que surtir al menos una vez por semana, pero todos los días el doctor Alor y la secretaria más cara del mundo se toman una fotografía con cajas (¿que de verdad tendrán medicamentos?), pero concediendo que así fuera, es insuficiente; solo queda en demagogia”.
Este fin de semana, la presidenta Claudia Sheinbaum se mostró sorprendida ante los reclamos a coro de pobladores del norte de Hidalgo por la falta de medicamentos. “Ahorita mismo vamos a ir para checar si faltan medicamentos”, dijo... y ya no se supo qué encontró o qué no encontró.
La gobernadora, hace unas semanas, también destacó que el almacén estaba con muchos medicamentos y material.
Pues como dice el personal de Sesver, si las cajas ahí almacenadas no están vacías, entonces alguien está fallando gravemente en la distribución y perjudicando en su salud a miles y miles de veracruzanos.
