Este Viernes Santo vivimos con profunda emoción la representación de la crucifixión de nuestro Señor Jesucristo en la iglesia Santiago Apóstol. Un momento lleno de fe que nos dejó un poderoso mensaje de paz, unidad entre las naciones y amor hacia el prójimo.
La comparsa de judíos dio vida a la sentencia de Poncio Pilatos y al calvario de Jesús de Nazaret, conmoviendo a cada asistente. Como testigos, el pueblo coatzinteco y los visitantes que abarrotaron el parque Manlio Flavio Altamirano fueron parte de este acto lleno de tradición y significado.
Aún hay mucho por celebrar. Ven con tu familia y sé parte de esta gran tradición llena de color, sabor y cultura
¡Celebremos juntos la grandeza de Coatzintla!