"La noticia informa; el contexto explica; el análisis permanece."


martes, 11 de agosto de 2026

Tres años, tres presupuestos y muchas preguntas

 Radiografía del OPLE Veracruz

Por Miguel Ángel Cristiani G.

Hay instituciones públicas que hablan de democracia, otras que la organizan y algunas que, además, cuestan cientos de millones de pesos a los contribuyentes.

El Organismo Público Local Electoral de Veracruz, el OPLE, pertenece a la segunda categoría. Su responsabilidad es enorme: organizar elecciones locales, garantizar que se respeten las reglas del juego democrático y distribuir recursos públicos entre los partidos políticos.

Pero precisamente porque administra dinero de los veracruzanos, vale la pena hacer una pregunta que pocas veces se formula con suficiente insistencia:

¿Cuánto cuesta realmente el OPLE Veracruz?

Durante esta semana, desde Bitácora Política, iniciaremos una revisión de sus presupuestos y de la manera en que se distribuyen los recursos públicos.

Y para comenzar, hay que poner los números sobre la mesa.

En 2024, el Presupuesto de Egresos del Estado asignó al OPLE 1 mil 250 millones 397 mil 920 pesos. De ese monto, 327.1 millones correspondieron a servicios personales; 123.5 millones a materiales y suministros; 441.4 millones a servicios generales y 358.4 millones a transferencias, asignaciones, subsidios y otras ayudas. Dentro de esta última partida se encontraba el financiamiento público de partidos políticos, candidaturas independientes, asociaciones políticas, franquicias postales y representaciones partidistas.

Ese presupuesto no se quedó completamente inmóvil. Al cierre de 2024, el OPLE reportó ampliaciones por 12.58 millones de pesos, con lo que el presupuesto modificado llegó a 1 mil 262 millones 981 mil 976 pesos, de los cuales se devengaron 1 mil 262 millones 904 mil 343 pesos.

En 2025 el organismo recibió todavía más.

El proyecto original presentado por el OPLE ascendía a 1 mil 564 millones 216 mil 835 pesos, pero el Congreso del Estado aprobó finalmente 1 mil 400 millones de pesos.

Es decir, el presupuesto aprobado quedó 164.2 millones de pesos por debajo de lo solicitado.

¿Por qué necesitaba más dinero el organismo?

La respuesta está, en buena medida, en el calendario electoral. Durante 2025 se realizó la elección de los 212 ayuntamientos de Veracruz, lo que implicó una estructura operativa extraordinaria. Pero el dato también permite formular una pregunta necesaria: ¿cuánto de ese incremento correspondió realmente a la organización electoral y cuánto terminó destinado a la operación ordinaria del organismo?

Y aquí comienza lo verdaderamente interesante.

Para 2026, el OPLE presentó un proyecto de presupuesto por 734 millones 477 mil 667 pesos. La propuesta contemplaba 347.87 millones para Desarrollo y Fortalecimiento Institucional, 66.21 millones para Proceso Electoral, 5.26 millones para Cartera de Proyectos, 51.24 millones para Elección Judicial y 263.91 millones para prerrogativas a partidos políticos.

Sin embargo, el Congreso del Estado aprobó finalmente 665 millones 731 mil 84 pesos.

Son 68.75 millones menos de lo solicitado.

Y el propio OPLE posteriormente redistribuyó ese presupuesto, señalando que el ajuste implicaba reducciones cercanas al 50 por ciento en 104 partidas de servicios personales, materiales y suministros y servicios generales.

Aquí aparece el primer dato que merece atención.

Entre 2024 y 2025, el presupuesto aprobado del OPLE pasó de 1,250.4 millones a 1,400 millones de pesos, un incremento nominal de casi 12 por ciento.

Pero entre 2025 y 2026 ocurrió exactamente lo contrario: el presupuesto cayó a 665.7 millones, una reducción de aproximadamente 52.4 por ciento.

En términos sencillos: en apenas un año, el presupuesto aprobado del organismo se redujo en más de 734 millones de pesos.

Y aquí no vale quedarse con la primera impresión.

Una reducción de esta magnitud no significa automáticamente que exista un ahorro extraordinario ni que el organismo haya sido sobredimensionado anteriormente. Tampoco significa, por sí sola, que el presupuesto actual sea insuficiente.

El calendario electoral cambia radicalmente las necesidades financieras de un organismo como el OPLE.

Pero precisamente por eso la pregunta adquiere mayor importancia:

¿Cuánto cuesta la operación permanente del OPLE y cuánto cuesta realmente organizar una elección?

Porque una cosa es el dinero necesario para instalar consejos, capacitar funcionarios, producir documentación electoral, operar sistemas y organizar jornadas electorales.

Y otra muy distinta es el costo de mantener durante todo el año una estructura administrativa.

Ahí está la primera pista de nuestra investigación.

Los números oficiales muestran que en 2026, aun después del ajuste, 313.46 millones de pesos fueron destinados al programa de Desarrollo y Fortalecimiento Institucional, mientras que 264.04 millones correspondieron a prerrogativas de los partidos políticos. El programa de Proceso Electoral recibió 37.68 millones y la Elección Judicial 45.29 millones, conforme a la redistribución aprobada en enero.

Es decir, antes de hablar de urnas, boletas y elecciones, hay que mirar con lupa cuánto cuesta mantener funcionando al propio árbitro electoral.

Y ésa será precisamente nuestra siguiente entrega.

Porque en Bitácora Política no pretendemos decir de antemano que el OPLE gasta demasiado ni que gasta poco.

Queremos algo mucho más sencillo y, al mismo tiempo, mucho más incómodo:

saber en qué se gastan los recursos públicos.

Después de todo, la democracia tiene un costo.

La pregunta es si los ciudadanos conocemos cuál es ese costo, quién lo determina y, sobre todo, si podemos estar seguros de que cada peso cumple realmente con la función para la que fue presupuestado.

Continuará.