Perote, Veracruz.— Tras una breve ausencia por motivos de salud, el alcalde Vinicio Ascencio Fernández reapareció este miércoles en la vida pública del municipio con un mensaje claro: continuidad, cercanía y compromiso. Su regreso no solo marcó la reanudación de sus actividades al frente del Ayuntamiento, sino también el anuncio de acciones concretas en materia de seguridad, con la entrega de nuevas patrullas a la policía municipal.
Antes de iniciar el acto protocolario, el edil protagonizó un momento que rompió con la formalidad habitual. Uno a uno, saludó a integrantes del Cabildo y a empleados del Ayuntamiento, estrechando manos y cruzando palabras breves, pero significativas. Fue un gesto sencillo, aunque cargado de simbolismo: el de un funcionario que, tras enfrentar un episodio de salud, vuelve a su oficina con la intención de reconectar con su equipo.
“Gracias por el trabajo que han realizado”, expresó ante el personal, reconociendo que, pese a su ausencia física, se mantuvo en comunicación constante para dar seguimiento a las labores del municipio. Sobre su estado de salud, aseguró encontrarse en recuperación y con ánimo renovado para continuar con sus responsabilidades. “Estoy mejorando y comprometido con Perote”, afirmó.
Minutos después, encabezó la entrega de nuevas unidades a la corporación policiaca: vehículos híbridos de alta gama y última tecnología que se integran a la flotilla municipal. La incorporación de estas patrullas no solo representa una inversión en infraestructura, sino también un intento por modernizar las tareas de vigilancia en un contexto donde la seguridad pública sigue siendo una de las principales demandas ciudadanas.
Durante su intervención, el alcalde también dirigió un mensaje al cuerpo policiaco, a quienes reiteró su intención de mejorar sus condiciones laborales. Habló de más equipamiento, mejores herramientas de trabajo y adelantó la próxima llegada de nuevas unidades con características similares, lo que apunta a un fortalecimiento progresivo de la corporación.
La jornada concluyó con la realización de una sesión de Cabildo, en la que el presidente municipal retomó formalmente sus funciones. Su regreso, más allá de lo administrativo, deja una imagen que combina lo institucional con lo humano: la de un líder que, tras una pausa obligada, vuelve a su cargo con la mirada puesta tanto en la operación del gobierno como en las personas que lo hacen posible.









