• Cero tolerancia a hostigamiento en el Poder Judicial
• ¿Será el fin a molestos piropos y “miraditas cuscas”?
• Alberto Sosa, un Magistrado que dejó huella positiva
Gustavo Cadena Mathey
Buen día, apreciado lector:
Hablar de la justicia —de los justicieros y de los justiciables— resulta demasiado complicado. No solo para quienes la buscan, sino también para quienes deben impartirla, sobre todo cuando se mezcla con la política o con las costumbres de las sociedades. Es un caso de “mírame y no me toques” para el opinador que debe saber a qué atenerse, incluso para este reportero que ha seguido de cerca y aún vive parte de esta historia.
Más aún después de la última reforma auspiciada por el Mesías transformador, que obliga a los comunicadores —legos en derecho pero atentos a la realidad— a informarse para poder informar. Y todavía más cuando se vive en una cultura tan machista como la mexicana y la veracruzana.
En el tema religioso, la justicia, según la Palabra de Dios, “es el acto de actuar con rectitud y equidad, siguiendo los principios divinos”. En cuanto a las reglas gubernamentales, al jurista romano de origen fenicio Gneo Domicio Annio Ulpiano, tutor y consejero del emperador Alejandro Severo, se debe la definición clásica: la justicia es la continua y perpetua voluntad de dar a cada uno lo que le corresponde.
Al final, con la experiencia de vida, podemos repetir aquel refrán de feria: todo mundo habla de la justicia según le vaya con ella.
Hoy, a propósito de una sociedad machista, con Morena y la actual Presidenta de México, la mujer derribó las barreras políticas y llegó al poder. “Llegamos todas”, ha presumido doña Claudia. Y en el Poder Judicial de Veracruz también llegaron mujeres valiosas a los cuatro cargos de gobernanza:
• Alma Rosa Flores Ceballos, presidenta del Órgano de Administración Judicial
• Paulina Elizabeth Ahumada Santana, presidenta del Tribunal de Disciplina
• Rosalba Hernández Hernández, presidenta del Tribunal Superior de Justicia
• Luz María López Aburto, presidenta del Tribunal de Conciliación y Arbitraje
Las cuatro se esfuerzan por cumplirle al pueblo que las eligió en los comicios de septiembre. Junto con la adecuada impartición de justicia, buscan regularizar y mejorar el trato para las centenares de mujeres que laboran en ese poder en todo el estado.
Por ello convocan a un acto de gran trascendencia: el pronunciamiento de “cero tolerancia a las conductas de hostigamiento y acoso sexual en todas las instancias y espacios del Poder Judicial del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave”.
El evento se realizará el próximo lunes 13 a las 11:00 en el auditorio del edificio C de la Ciudad Judicial de Xalapa, y de forma virtual a través de la plataforma de la Escuela Judicial Veracruzana. El recinto, construido durante la positiva gestión de seis años del siempre bien reconocido magistrado en retiro Alberto Sosa Hernández —recientemente celebrado por su cumpleaños— será testigo de este parteaguas institucional.
Que la justicia no sea un discurso, sino un acto cotidiano de respeto y dignidad.
De otras cosas
No lo olvide, lector: búsquele cómo, pero el agua se nos complica. Hay que cuidarla y tratar de vivir en armonía. Cuidemos el agua, las plantas… y ojo, también la democracia. Igual que el WiFi, si no se protege, un día se cae y nos deja incomunicados. Y la democracia, a diferencia del internet, no tiene repetidor.
Que no nos falte el agua ni la democracia: ambas son vida, ambas sostienen la esperanza de un Veracruz más justo y más humano.
cadenag838@gmail.com
(Premio Nacional de Periodismo)
