IMPRONTA
Carlos Miguel Acosta Bravo
Qué evaluación se puede hacer a ocho años de gobiernos de Morena en Veracruz? La evidencia disponible sugiere una mejora parcial y desigual, Veracruz ha tenido avances importantes en combate a la pobreza y ciertos indicadores de corrupción, pero continúa con rezagos serios en seguridad pública, acceso a salud, rezago educativo y confianza institucional. No es posible afirmar que la calidad de vida haya mejorado de manera generalizada en todas las áreas mencionadas.
En materia de combate a la pobreza y bienestar, el avance más claro es la reducción de la pobreza. Según INEGI, en 2024 vivían en pobreza multidimensional 3.6 millones de veracruzanos, 640 mil menos que en 2022 y 1.2 millones menos que en 2018; la pobreza extrema también disminuyó en alrededor de 560 mil personas frente a 2018.
Sin embargo, Veracruz sigue siendo una de las entidades con mayor pobreza del país en 2024, 44.5% de su población estaba en pobreza multidimensional, sólo por debajo de Chiapas, Guerrero y Oaxaca. Es decir, hubo mejora, pero desde una base muy desfavorable y con una magnitud de pobreza todavía alta.
En estos rubros la mejoría es mucho menos evidente. En 2024, 40.7% de la población veracruzana tenía carencia por acceso a servicios de salud, 6.5 puntos porcentuales por encima del promedio nacional; además, 26.3% presentaba rezago educativo, 7.7 puntos por encima del promedio nacional, y es el tercero en deserción a nivel nacional.
Esto indica que, pese a los avances contra la pobreza, los servicios sociales no han cerrado suficientemente las brechas estructurales del estado. La educación y la salud siguen siendo áreas donde la calidad de vida de muchos veracruzanos permanece limitada.
La seguridad muestra señales mixtas. El gobierno estatal reportó que, al cierre de 2025, el promedio diario de homicidios dolosos bajó 28% respecto a septiembre de 2024, pasando de 3.13 a 2.48 homicidios diarios. Reportes posteriores del SESNSP citados en prensa estatal indican una caída adicional de 19.5% en el promedio diario de homicidios entre enero-septiembre de 2026 y el mismo periodo de 2025.
Pero la percepción ciudadana no acompaña ese avance, en la ENCIG 2025, 72.5% de los veracruzanos identificó la inseguridad y delincuencia como el principal problema del estado, y sólo 32.3% consideró que la policía contribuye a generar sensación de seguridad, por debajo del promedio nacional de 35.3%. Por tanto, aunque los homicidios parecen reducirse, la sensación de seguridad sigue siendo baja.
Aquí hay indicios de avance relativo. La tasa de personas que tuvieron contacto con servidores públicos y experimentaron al menos un acto de corrupción pasó de 13,705 por cada 100 mil habitantes en 2023 a 11,648 en 2025; la tasa de incidencia bajó de 26,199 a 18,165 actos por cada 100 mil habitantes.
No obstante, la percepción de corrupción sigue muy alta, 84.3% de los veracruzanos consideró que los actos de corrupción son frecuentes o muy frecuentes, y 56.1% la señaló entre los principales problemas del estado. La reducción en la experiencia de corrupción es un avance, pero no equivale a una restauración sólida de la confianza ni de la transparencia percibida.
La confianza en el gobierno estatal fue de 34.8% en la ENCIG 2025, por debajo del promedio nacional de 40.4%. La satisfacción con trámites y servicios públicos fue de 81.1%, apenas inferior al promedio nacional de 82.3%.
En cuanto a la aprobación de la gobernadora Rocío Nahle, las mediciones privadas difieren notablemente, Demoscopia Digital reportó 63.8% de aprobación en junio de 2026, mientras que otra encuesta publicada ese mismo mes la ubicó en 42% de aprobación y 57.1% de desaprobación. Esta discrepancia impide establecer un veredicto único sobre la satisfacción ciudadana.
En un balance por áreas se puede decir lo siguiene, en pobreza de forma significativa se registran menos personas en pobreza y pobreza extrema desde 2018, aunque Veracruz sigue aún entre las entidades con más pobres en el país.
El avance en materia de salud es insuficiente, 40.7% sin acceso efectivo a servicios de salud en 2024, con escasez de insumos y medicamentos por encima de la media nacional; en Educación, también es insuficiente pues el índice de 26.3% con rezago educativo es alto, también por encima de la media nacional; En seguridad,hay una mejora parcial con menos homicidios reportados, pero la inseguridad sigue siendo percibida como el principal problema.
En materia de corrupción, hay una mejora relativa, menor experiencia de corrupción, aunque la percepción de corrupción frecuente sigue siendo muy alta.
Se cuenta con una confianza institucional débil, La confianza en el gobierno estatal se ubicó por debajo del promedio nacional. Satisfacción con servicios estable, no destacable ligeramente por debajo del promedio nacional en trámites y servicios.
En síntesis, los veracruzanos han mejorado más en ingresos y pobreza que en la calidad efectiva y percibida de los servicios públicos. Los mayores retos pendientes son salud, con graves problemas de abasto de medicamentos. En educación,continúan presentándose reclamos por falta de maestros y equipamiento en escuelas. La percepción de seguridad y corrupción continúa alta; por ello, la afirmación de que la calidad de vida haya mejorado sustancialmente en los ocho años de gobiernos de izquierda sólo es sostenible para algunos indicadores, no para el conjunto.
