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miércoles, 26 de agosto de 2026

RUBEN BLADES DESCRIBE LA VIDA DIARIA Y SUS PROBLEMAS, CON UN INGENIO AGUDO

 Más claro

Por Felipe Mendiola Parra


-          “La vida te da sorpresas” es la frase que abre las puertas para un posible cambio

-          Fue amigo de Gabriel García Márquez, Willy Colón, Héctor Lavoe y Michael Jackson  

 


Escuchar la narrativa de Rubén Blades a sus 78 años, rememorando el contenido de algunas de sus canciones, vuelve a reactivar esas emociones de hace más de 30 años, cuando dibujaban el comportamiento de nuestra sociedad, de los gobiernos, la represión y la corrupción que todavía no termina.


En el Podcast de BBVA “Aprendemos juntos”, es donde el panameño dice con una completa tranquilidad “yo a pesar de ver lo que ocurre sigo siendo optimista, porque nosotros creamos este problema y nosotros lo podemos resolver. Si hay voluntad, lo podemos resolver”.


Su abuela paterna, Emma Bosque Aispiru, le enseñó a leer a los 4 años y le dio muchas otras enseñanzas, como entender que el proceso de la educción no termina nunca, ayudar a mejorar las cosas y a ser siempre agradecido, como un comportamiento elemental en el ser humano.


Ante un grupo de estudiantes y público en general, Rubén Blades recibió diversas preguntas y todas las respondió sentado en una silla, en el foro de un auditorio, vistiendo una playera de manga larga oscura y aportando con su sencillez cada una de sus frases que realmente nutren.


“La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida”, es el coro de la canción de Pedro Navajas que describe una escena cotidiana de un barrio de cualquier lugar, pero esa expresión a mucha gente le pareció oportuna porque al decir la vida te da sorpresas, te está marcando que tu vida puede cambiar de un momento a otro, como le sucedió al borracho de esa canción que después de la trifulca recoge el revólver, el puñal y la plata, resolviendo ocasionalmente su vida.


Pero más allá de esa escena, en Latinoamérica y en el momento en que la canción surge, había más dictaduras que gobiernos democráticos y el hecho de que la vida te da sorpresas, el hecho de que otra persona que abusó de otra y recibió su merecido, en países donde la corrupción estaba controlando, le dio a la gente un respiro, porque entiende que su situación puede cambiar.


La entrevista dura casi una hora, pero vale la pena, porque de acuerdo a cada pregunta, Rubén Blades aborda esos temas que realmente son profundos en su contenido.


Dice que estando en Nueva York, una persona se le acercó y le preguntó si conocía a Gabriel García Márquez a lo que respondió que sí, porque había leído sus libros desde antes de que obtuviera Gabo el Premio Nobel de Literatura. Entonces esa persona de la que dijo no recordar su nombre le dijo “Gabriel me ha dicho que le gustan mucho tus canciones”, cuestión que le pareció extraña, pero asintió y dijo que bueno.


Pasados unos días volvió a encontrar a la misma persona y le dijo que le mandaba saludos García Márquez y que si quería lo comunicaba por teléfono con él, a lo que respondió que sí y esperó todo el trámite para conseguir la llamada de larga distancia y finalmente le dijo “Está en la línea”. Tomó el teléfono y escuchó la voz de quien se suponía era Gabriel que le dijo ¿Eres tú, Rubén Blades?, si respondió para enseguida saludar ¿Cómo estás? Bien ¿y tú? Yo también.


Esa fue la conversación más corta que ha tenido con alguien y que, con el tiempo, después de intercambiar teléfono, se hicieron grandes amigos y esa anécdota sirvió de chiste en las siguientes ocasiones que se encontraron.


Recordó a las grandes personalidades con las que le tocó trabajar como Willy Colón, Celia Cruz, Héctor Lavoe, Michael Jackson y con todos tuvo grandes experiencias.


Estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de Panamá y una maestría en Derecho Internacional en Harvard Law School, pero la música lo marcó para toda la vida con gran éxito.


La canción “El cantante” no la escribió precisamente para Héctor Lavoe, originalmente la iban a grabar él y Willy Colón, pero este último le dijo que El puertorriqueño pasaba por una crisis terrible y la letra coincidía con ese momento, por lo que era preferible dársela para que la interpretara a lo que accedió y el arreglo fue espectacular y se convirtió en un gran éxito.


Los pasajes diarios que vivimos, Rubén blades los valora, los acomoda y de ahí les pone música como “Amor y Control”, “Ligia Elena”, “Chica plástica” y tantas más que nos han hecho reflexionar, porque en algunas nos hemos visto ahí reflejados.


Más claro ni el agua.