Perfilando
Por Iván Calderón
La gobernadora Rocío Nahle apareció en el Top 5 nacional de mandatarias mejor evaluadas en la medición de Rubrum correspondiente a enero de 2026.
Lo anterior no es consigna ni propaganda. Es evaluación ciudadana sobre desempeño general en rubros sensibles como seguridad, salud, transporte, obras públicas, transparencia y cercanía.
Estar entre las mejor evaluadas implica conducción, decisiones y presencia en los temas que más pesan en la percepción social. También implica presión: cuando arriba se gobierna con números, abajo se exige operación.
Tampoco es retórica ni discurso, son hechos visibles y, sobre todo, medibles. Por eso hoy Rocío Nahle aparece bien evaluada a nivel nacional. No es una opinión personal ni un juicio de simpatía: son datos.
Rubrum colocó a Nahle en uno de los mejores lugares en desempeño entre gobernadoras. En ese mismo ranking, entidades como el Estado de México y la Ciudad de México aparecen entre las peor evaluadas. El contraste es claro y los números hablan solos.
Se tiene que decir, el gobierno de Rocio Nahle no es un gobierno de oficina. Aquí sí se cumple la máxima morenista de “más territorio y menos escritorio”. Y cuando un gobierno se mete a resolver, la gente lo percibe: en la calle, en los servicios, en las decisiones. Eso, inevitablemente, se refleja en la evaluación ciudadana.
Y aquí entra un segundo tema. No como coincidencia, sino como consecuencia.
A 19 días de haber iniciado su administración, el alcalde de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo García, decidió marcar territorio con un mensaje claro: menos discurso y más datos; menos escritorio y más calle. Sin actos solemnes ni narrativa inflada. Hubo cifras, acciones y una señal política de método.
La Tarjeta Coatzacoalcos sintetiza esa lógica. No es un trámite administrativo; es un canal directo de atención y seguimiento.
En combate a la pobreza, el dato vuelve a pesar, 5 mil 500 apoyos alimentarios entregados en 22 colonias vulnerables, de manera temprana y focalizada. Sin promesas etéreas. Prioridad clara y ejecución rápida.
La recaudación del predial ofrece otra lectura de fondo: 20 mil cuentas pagadas, un 25 % más que el año pasado. La gente paga cuando percibe orden y cuando ve que el gobierno se mueve. La recaudación también es un indicador de confianza incipiente.
Servicios públicos sin espectáculo, pero con operación: toneladas de basura recolectadas, kilómetros de barrido, drenajes desazolvados, luminarias instaladas, maquinaria donde antes había rezago. Colonias como Playa Sol y María de la Piedad, puntos críticos por colapsos de drenaje, recibieron atención directa. No genera aplauso inmediato, pero sí construye gobernabilidad.
Incluso en Protección Civil el dato suma: 136 servicios atendidos durante el Frente Frío 27, sin incidentes mayores. Prevenir también es gobernar, aunque no siempre se note.
A 19 días se dan señales. Y la señal es doble y coherente: arriba, una gobernadora bien evaluada; abajo, un alcalde que entendió que el mensaje es territorio y resultados tempranos.
Cuando los números mandan y el territorio responde, el mensaje baja completo.
El reto será sostener el ritmo. En política local el crédito inicial se agota rápido. Pero si algo queda claro en este arranque, es que cuando hay conducción estatal y operación municipal alineada, a Coatzacoalcos y a Veracruz les irá muy bien.
En política, los datos no mienten. Y cuando coinciden con lo que se ve en la calle, no es casualidad.
Esto apenas empieza.
@IvanKalderon
