IMPRONTA
Carlos Miguel Acosta Bravo
La
detención de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026
debilita significativamente al bloque progresista de izquierda en América
Latina, al eliminar un pilar clave del chavismo y generar divisiones internas y
presiones externas. Esta operación militar, calificada de
"narcoterrorismo" por EE.UU., provoca reacciones de condena desde
gobiernos aliados, pero acelera un reacomodo geopolítico favorable a la derecha
regional.
Es
evidente el debilitamiento regional del eje chavista (ALBA) pues pierde
cohesión con la captura del dictador Nicolás Maduro, aislando a aliados como
Cuba y Nicaragua, y exponiendo vulnerabilidades en foros como CELAC. Gobiernos
de izquierda como Brasil gobernado por Inacio Lula Da Silva y México por
Claudia Sheinbaum lideran rechazos, pero enfrentan un mapa político inclinado a
la derecha (Milei en Argentina, Kast en Chile), lo que fragmenta alianzas
progresistas. Esto podría intensificar migraciones y demandas sociales,
presionando economías vecinas.
En
cuanto a Colombia el presidente Gustavo Petro condenó la "agresión" y
desplegó fuerzas en la frontera ante posibles refugiados o guerrillas (ELN),
priorizando soberanía pese a tensiones internas. Como vecino directo, Colombia
gana en seguridad fronteriza y acceso petrolero, pero el bloque izquierdo se
debilita, forzando pragmatismo ante Trump.
Las implicaciones en Cuba
denuncia el acto como "terrorismo de Estado" y convoca protestas,
viendo en Maduro un aliado petrolero vital cuya caída agrava su profunda crisis
económica y ahora no tendrá combustibles y que se ahoga entre apagones por
falta de energía eléctrica, y que es vital para la actividad económica
fundamental como lo es el turismo. El aislamiento se profundiza, con mayor
dependencia de Rusia y de China y se incrementa el riesgo de presiones
similares de EE.UU., reconfigurando su rol en la izquierda regional.
Las implicaciones en México bajo
el gobierno de Morena, fue inmediata el pronunciamiento de la presidenta
Claudia Sheinbaum que rechazó la intervención como violación a la soberanía,
alineándose con su doctrina de no intervención, también destacó la declaración
de otras figuras como el líder moral y
expresidente de México, quien de inmediato condenó la intervención militar que
llevó a la captura del ahora expresidente Nicolás Maduro.
Sin embargo, hay que admitirlo
que estos pronunciamientos generan tensiones con el poderoso presidente Donald Trump,
justo en el inicio de la renegociación del más importante acuerdo comercial que
tiene México con Estados Unidos en el TMEC. En tanto los partidos opositores
(PAN, PRI) celebran el hecho como "lección" contra autoritarismos,
polarizando el debate interno y arriesgando aranceles retaliatorios si persiste
el apoyo residual a Venezuela. Es evidente que
Morena deberá evaluar perfectamente si es prudente y decide detener importantes
iniciativas legislativas de gran calado, entre ellas la Reforma Electoral, o
decide continuar con su pragmatismo en donde parece no ver, ni oir las
protestas de diferentes sectores sociales y ahora el escrutinio especial que
tendrá del gobierno estadounidense que bajo la amenaza de “narcoterrorismo”
podría iniciar una intervención militar en México.
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a:
*Maestro en
comunicación por la Universidad Iberoamericana, de la cual formó parte del
cuerpo académico de la Licenciatura en comunicación, así como de la Universidad
Anáhuac, campús norte de CDMX.
