Al Estilo Mathey
*El hilo más delgado del escándalo
*Temblor mínimo en México, ante terremoto de Venezuela.
*El terrorismo sureño resulta tormenta en un vaso de agua, o parto de los montes.
*La fiscal regional, la pieza más frágil del ruido judicial.
“…que si extraje la miel o la hiel de las cosas,fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: cuando planté rosales, coseché siempre rosas”: En Paz, Amado Nervo
Por Gustavo Cadena Mathey
(Premio Nacional de Periodismo otorgado por periodistas de la Ciudad de México)
Un inicio con temblores
Buen día y feliz año nuevo 2026, apreciado lector:
Sí que se sintió duro el temblor del viernes en la Ciudad de México, pero el de Venezuela estremeció prácticamente al continente entero.
En Veracruz iniciamos el año como lo terminamos: entre comentarios de todo tipo respecto de los últimos sucesos que, al final, resultaron un parto de los montes.
Día del Periodista y memoria viva
Estos temas nos llevan a recordar que ayer domingo 4 de enero se conmemoró el “Día Nacional del Periodista”, establecido por el Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa en homenaje a Manuel Caballero, jalisciense precursor del periodismo moderno y defensor de la libertad de expresión.
A él le tocó enfrentar el porfiriato y su Ley Mordaza, con la que cualquier ciudadano podía denunciar a quienes escribieran contra el régimen. Y esta fecha también trae a la mente al maestro del periodismo internacional, Ryszard Kapuscinski, quien dejó sentado que para ejercer el periodismo se requería “ser buena persona”. Este reportero siempre ha coincidido.
Hoy habemos periodistas “de chile, de dulce y de manteca”; por nuestras acciones y publicaciones se nos identifica. Aquí vale traer a la mente al poeta Amado Nervo cuando en su poema En Paz apuntaba que cada quien es “el arquitecto de su propio destino”:
“…que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas”… o “chayos”, dijera aquél.
El caso Rafael León
El pasado viernes 2, el noticiero de Ciro Gómez Leyva, Por la Mañana, con Sophía Henríquez, abrió con la entrevista vía telefónica con Rafael León, “la noticia nacional de cierre del año”, que todos conocemos por la polémica generada en torno al calificativo de terrorismo contra este esforzado paisano sureño.
En fe de la imparcialidad, hay que decir que lo visto en video más pareció —digo pareció— una venganza de esas afamadas “leydis” sorprendidas in fraganti, pero con recursos y palancas para contrarrestar lo visto.
Más allá de filias y fobias, el escándalo creció en medio de la llegada al cargo de Fiscal General del Estado, de la magistrada Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, mujer de larga y reconocida trayectoria y experiencia en la aplicación de la ley, a quien tuve oportunidad de observar en mi trabajo en el Poder Judicial.
Algo pasó. Hubo demasiado ruido. Demasiada confusión. Ella cayó sin previo aviso a un equipo amafiado que pensaba nadie lo acabaría y que, obvio la buscaría desacreditar, sin conseguirlo.
Al momento no se aclaró que había una fiscal regional, y según lo dicho por el propio periodista, fue ella, la fiscal regional, quien lo acusó de viva voz, de terrorismo.
Al final, lo más probable de todo este escándalo nacional es que el hilo se reviente por lo más delgado: que la fiscal regional —integrante del equipo de la renunciada Vero— sea retirada del cargo, como debió ocurrir desde el momento mismo de la renuncia de la anterior fiscal.
Para qué darle más brincos al asunto, estando el suelo tan parejo.
Por último, Rafael León señaló algo que alguien de la Ministerial tendrá que aclarar: devolverle vehículo y dinero que le robaron. ¿O ya se olvidó el tema?
EL VALOR DE ESCUCHAR
La reflexión no es solo tarea de los periodistas. También el gobierno debe pensar en el valor de escuchar, y la sociedad en el derecho de defender su voz. Solo así el miedo no se convertirá en costumbre, y el silencio no será la última palabra.
EL SILENCIO NO ES OPCIÓN
Como siempre, insisto: tengamos paz y armonía en el hogar. Cuidemos el agua, las plantas… y también la democracia. Porque igual que el WiFi, si no se protege, un día se cae y nos deja incomunicados. Y la democracia no tiene repetidor. ¡Aguas!
gustavocadenamathey@hotmail.com
