Por Francisco Berlín Valenzuela*
PRIMERA PARTE: LA FE DE UN PUEBLO HECHA IMAGEN
Hay fotografías que cuentan historias que las palabras difícilmente pueden expresar por sí solas. Una de ellas muestra a los habitantes de Las Puentes, Coatepec, acercándose a la imagen de bronce de San Rafael Guízar y Valencia para besarla, momentos antes de que una grúa la elevara hasta su pedestal de ocho metros de altura.
La escena conmueve por su sencillez y espontaneidad. Hombres, mujeres y niños rodean la figura del santo y manifiestan su cariño y veneración. No estamos solamente ante la fotografía de una escultura: contemplamos el testimonio de la fe de una comunidad y del significado que aquella imagen adquirió para sus habitantes.
La obra fue realizada por la escultora Edith Berlín, cuya trayectoria comprende numerosas esculturas monumentales dedicadas a personajes históricos y figuras destacadas de la vida pública.
En 2009 se colocó una primera escultura monumental de San Rafael Guízar y Valencia en Xalapa. La buena recepción que tuvo entre los habitantes de la capital veracruzana contribuyó a despertar el interés de los feligreses de Las Puentes, en Coatepec, quienes solicitaron contar con una imagen propia del santo en su iglesia. La segunda escultura fue instalada en enero de 2010.
Según el periodista César Chagoya, los habitantes de la región conservaban el recuerdo de los caminos rurales por los que transitaba San Rafael Guízar y Valencia, montado en un burro, durante el ejercicio de su ministerio sacerdotal en la década de 1920. La memoria de aquellas visitas alimentó el deseo de los feligreses de rendir homenaje al pastor que había recorrido sus caminos y se había acercado a sus comunidades.
De este modo, la escultura adquirió un significado que trascendía su valor artístico y material. Representaba la presencia recordada de un hombre que había dejado una huella espiritual en aquellas tierras.
La fotografía que hoy comparto es, hasta donde tengo conocimiento, inédita. En ella, los habitantes de Las Puentes se acercan a besar la imagen antes de su colocación definitiva. Es un documento de especial interés porque permite apreciar la emoción de la gente ante la llegada de una obra que sentían como propia.
Entre quienes acudieron a aquel acontecimiento se encontraba una mujer centenaria que había conocido personalmente a San Rafael Guízar y Valencia y recibido de él enseñanzas de catecismo. Su presencia añade a la escena un valor testimonial extraordinario: en ella se encuentran la memoria directa de quien conoció al santo y la devoción de las generaciones que acudieron a honrarlo.
La trascendencia de aquella escultura también quedó de manifiesto cuando el arzobispo Hipólito Reyes Larios, acompañado por el gobernador del estado y numerosos feligreses, contempló la imagen de San Rafael Guízar y Valencia en Las Puentes. Impresionado por la obra, expresó a Edith Berlín su deseo de que se realizaran otras veinte esculturas semejantes para colocarlas en distintas ciudades de Veracruz.
Aquella expresión de admiración representaba un reconocimiento significativo al trabajo de la escultora y a la fuerza que su obra había adquirido entre los fieles. La imagen no solamente evocaba la figura del santo: despertaba sentimientos de identificación, gratitud y devoción que podían compartirse en otras comunidades veracruzanas.
El episodio permite comprender que el valor de una obra artística no reside únicamente en su dimensión, en el material con que fue realizada o en la destreza técnica de su autora. También se encuentra en su capacidad para conmover a las personas y establecer un vínculo duradero entre el arte, la fe y la identidad de un pueblo.
El bronce dio forma a la figura; el arte de Edith Berlín hizo posible su representación, y el cariño de los habitantes le otorgó un lugar en la historia de su comunidad.
Porque una escultura puede levantarse sobre un pedestal de ocho metros, pero su verdadero significado se encuentra en la devoción, los recuerdos y los sentimientos que despiertan en el corazón de un pueblo.
*Francisco Berlín Valenzuela, doctor en derecho, catedrático universitario.
Segunda parte: domingo 25 de 2026.
Gracias amigos por compartir.

