La Columna
Por Fanny Yépez
26 de marzo de 2026
Son 42 playas afectadas en el estado de Veracruz
El Salto de Eyipantla, destino turístico, en el abandono
A escasos días de que inicie la temporada vacacional más importante del año, al menos a 42 playas en el estado de Veracruz, están afectadas por el arribo de chapopote la mancha de contaminación se extiende a lo largo de 630 kilómetros de costa en el sur y norte de la entidad. Los residuos impactan zonas ecológicamente sensibles, afectando la pesca y el turismo en municipios como Pajapan, Mecayapan, Tatahuicapan, Tuxpan, Tamiahua, Cazones de Herrera, Tecolutla, Nautla y Vega de Alatorre, entre otros centros turísticos.
La presencia de chapopote (petróleo crudo) en las costas de Veracruz, ya está generando un impacto negativo directo en el turismo y las actividades económicas de la región. Los turistas han expresado decepción y alarma al encontrar las playas contaminadas, lo que daña la imagen del destino justo antes de temporada vacacional y ya se están registrando cancelaciones de reservaciones en hoteles donde se reporta la llegada del hidrocarburo.
En vísperas de la cuaresma se están registrando cancelaciones y descontento turístico en playas del sur y norte de Veracruz, debido a la presencia de chapopote, afectando el inicio de la temporada vacacional. Turistas muestran desencanto al encontrar hidrocarburo en la arena y pescadores reportan daños en redes, mientras se han recolectado toneladas de residuo en la zona costera.
El impacto económico a los prestadores de servicios turísticos es terrible, más de 14 mil personas, incluyendo pescadores y prestadores de servicios turísticos, se ven afectadas por la parálisis de actividades.
Los daños ambientales irreparables han afectado gravemente la pesca, el turismo y la biodiversidad marina, con costos incalculables por la limpieza.
Los hidrocarburos dañan hábitats, incluyendo corales y manglares, y amenazan la fauna marina. Los 18 ríos de Veracruz están contaminados, lo que empeora la situación.
El manejo intensivo de información local, nacional e internacional sobre el derrame de petróleo en el litoral veracruzano, ha impactado negativamente en el sector turístico, es posible que los vacacionistas decidan cambiar su destino hacia otros centros turísticos, ante la pasividad de las autoridades de limpiar las playas y realizar las obras de remediación.
El Salto de Eyipantla incomunicado, gente perversa derribó las escalinatas
Otro centro turístico es el Salto de Eyipantla, donde se puede observar una imponente cascada de 50-60 metros de altura y 40 de ancho, ubicada en San Andrés Tuxtla, Veracruz, dentro de la Reserva de la Biósfera Los Tuxtlas. Alimentada por el río Grande de Catemaco, ofrece miradores, puentes y una espectacular brisa, siendo famosa por aparecer en la película Apocalypto.
Sin embargo, en vísperas del arribazón de vacacionistas, esta joya natural se encuentra en el absoluto abandono.
Resulta que el acceso a la parte baja de la cascada del Salto de Eyipantla ubicado en San Andrés Tuxtla, llega a su segundo año clausurado, un aniversario marcado por la desesperación de los prestadores de servicios y la exigencia de justicia ante el Gobierno del Estado.
Los titulares de la Unión de Artículos Varios en Eyipantla A.C., representados por Fernando Contreras Morales y María Cristina Velasco Belli, lanzaron un urgente llamado a la gobernadora, Rocío Nahle García.
El objetivo es claro, que el Ejecutivo estatal tome cartas en el asunto ante la estrepitosa caída de la derrama económica en la región de Los Tuxtlas, que ha afectado no solo a comerciantes, sino a hoteleros, restauranteros y guías locales, por citar algunos sectores.
La directiva reveló que esta situación ha escalado al terreno legal. Informaron que ya han interpuesto las denuncias correspondientes ante las autoridades competentes en contra de Camilo M., líder de la agrupación de ejidatarios "Triple S".
Camilo es señalado directamente como el presunto autor material del derribo de las escalinatas que permitían el descenso seguro a la base de la cascada. A pesar de la gravedad del daño al patrimonio y a la infraestructura pública, los afectados denunciaron que existe una opacidad total en el proceso.
"Hemos cumplido con los cauces legales, pero hasta el momento se mantiene una absoluta secrecía sobre el avance de las carpetas de investigación. No hay avances, no hay responsables y la cascada sigue secuestrada, nosotros siempre hemos estado abiertos al diálogo para llegar a una conciliación, sin embargo, la parte contraria liderada por Camilo se niegan a acuerdos”, expresaron.
La exigencia de reapertura ha dejado de ser una petición gremial para convertirse en una urgencia regional. Empresarios hoteleros y restauranteros han comentado que los turistas al no poder bajar a la cascada, optan por irse directo hacia la zona de costa, y ahí prefieren consumir sus alimentos y hospedarse, frustrados al no poder completar el recorrido, lo que impacta directamente en el consumo local.
Los quejosos aseguran que la cerrazón de Camilo M. ha sido el muro contra el que han chocado todos los intentos de diálogo durante estos 24 meses.
Con el cumplimiento de estos dos años, la comunidad de Eyipantla espera que la administración de Rocío Nahle actúe con la firmeza que no se tuvo en el pasado. Los afectados demandan que se desempolven las carpetas de investigación y se garantice el derecho al trabajo y al libre tránsito en este destino turístico de talla internacional.
"Hoy 25 de marzo no hay nada que celebrar, solo pérdidas que recuperar", concluyeron los representantes de la asociación civil que ya no saben a quien acudir.
