Las noticias de Veracruz en Internet


martes, 3 de marzo de 2026

Impacto de la Guerra EU-IRÁN


IMPRONTA

Carlos Miguel Acosta Bravo

La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que escaló el 28 de febrero de 2026 con ataques aéreos coordinados contra Teherán y otras ciudades (incluyendo la muerte confirmada del ayatolá Jamenei), genera un shock de oferta en petróleo por disrupciones en el Estrecho de Ormuz y exportaciones iraníes, elevando precios globales del crudo de 8 a 13% iniciales y presionando la economía mexicana vía importaciones de combustibles. Esto impacta el tipo de cambio (peso más débil), inflación y crecimiento, en un reacomodo geopolítico que favorece a productores como México a corto plazo pero eleva riesgos globales de recesión.

El impacto en petróleo y economía mexicana ha significado hasta el momento shock en oferta petrolera, pues  Irán  que es el 4° productor OPEP con  3.2 millones de barriles diarios  ya redujo exportaciones de un  20 a 30%. Además está vigente la  amenaza de cierre del Estrecho de Ormuz  por el cual circula el 20% del comercio marítimo global de crudo, lo cual podría elevar precios desde  90 a 120 dólares por barril, con el petróleo Brent saltando un 10% de manera inicial.

Los efectos directos para México, sus ingresos positivos. Las  exportaciones petroleras  de 1.6 millones de barriles diarios  generan un incremento adicional de 10 a 15 mil millones de dólares extra si el crudo promedia 85 a 100 dólares, impulsando las finanzas públicas  que actualmente representan el 35% de ingresos federales de hidrocarburos.

Los costos negativos podrían traducirse con la consideración de que México importa hasta el 70% de gasolina y diésel por hasta 500 mil barriles por día ; lo cua podría representar un alza de 10 dólares por barril. En consecuencia  podría sumarse una cifra acumulada de  5 a 8 mil millones anuales a subsidios , que actualmente ascienden a  300 mil millones de pesos, presionando de esta manera un déficit fiscal hasta por el  5.5% PIB.

En materia de crecimiento e inflación, el  PIB pierde 0.3 a 0.5 puntos por costos energéticos por transporte y manufactura: La  inflación podría subir 0.5 hasta 1 punto (a 4.5–5%), forzando al Banco de México  a pausar recortes de tasas.

La incertidumbre geopolítica global está propiciando un nuevo reacomodo mundial, la OPEP  respondió  con el anunció de que Arabia Saudita y Rusia podrían elevar producción en más de 2 millones de barriles diarios, lo cual podría  moderar los precios, en consecuencia México gana en cuota pero pierde en subsidios.

Existe también el riesgo de una recesión,  EE.UU.  que es un aliado clave distrae recursos militares y económicos. Las  cadenas globales con semiconductores y  autos, podrían  sufrir  si China entra indirectamente.

Se ha puesto al Nearshoring en jaque, los  inversionistas pausan México por “riesgo energético” , hay que tener presente que Pemex exporta a EE.UU., con una inversión extranjera directa que de manera automática ha sido recortada en  2026 de un  10 al 15%.

Las oportunidades para México, la neutralidad diplomática  que no condena ataques y que actualmente con un  crudo barato para refinerías, lo  posicionan como proveedor estable,  pero inflación y dólar fuerte erosionan la competitividad  exportadora.

En síntesis, la guerra para México es  negativa en el  corto plazo  y podría representar una inflación de entre 3 a 5 puntos, podría también representar que PIB   disminuya - 0.5%, y que el peso se incremente hasta 21 pesos por USD, con ganancia fiscal petrolera compensatoria pero insuficiente; reacomodo geopolítico favorece a productores OPEP pero eleva riesgos globales, forzando a Banxico/SHCP a intervenciones (swaps, subastas). La duración clave radica si es menor de 4 semanas por decisión del presidente estadounidense Donald Trump, significando un  impacto transitorio; y si es prolongada podría acrecentarse  la recesión mexicana en  2026.