Por Miguel Ángel Cristiani G.
Quiero pensar que alguno de los colaboradores de
Comunicación Social del Gobierno del Estado le hizo llegar a la gobernadora
Rocío Nahle la columna que publicamos la semana pasada, aquella en la que
planteábamos una pregunta que parecía bastante sencilla:
¿Qué está pasando
con los hospitales que ya existen y que no tienen lo indispensable para atender
a sus pacientes?
La pregunta no era gratuita.
La hicimos a partir de la situación denunciada por personal
del Centro de Alta Especialidad “Dr. Rafael Lucio”, en Xalapa, donde un documento
de alerta del área de Cirugía General advertía sobre la falta de medicamentos,
insumos y material quirúrgico.
El documento señalaba además que se habían suspendido
procedimientos programados desde noviembre de 2025 y que más de mil pacientes
permanecían en lista de espera.
Ahora resulta interesante escuchar la respuesta de la
gobernadora.
Rocío Nahle informó a los medios que en Veracruz existen 60
hospitales del Bienestar, además del Hospital Regional del Puerto de Veracruz y
el Centro de Alta Especialidad de Xalapa, y que se realizó un “estudio emergente” para conocer las
necesidades expresadas por los propios trabajadores de la salud.
Pues bien, si ese estudio ya existe, la siguiente pregunta
de esta Bitácora es obligada:
¿Qué encontró?
Porque si los propios trabajadores están señalando carencias
y el Gobierno del Estado tuvo que realizar un diagnóstico emergente, sería
importante conocer cuáles son esas necesidades, en qué hospitales se presentan
y, sobre todo, cuándo serán atendidas.
En el caso del CAE, la lista de materiales señalados no
corresponde precisamente a artículos de lujo: antibióticos, soluciones, gasas,
compresas, suturas, guantes, ropa quirúrgica, material de cauterio, batas,
gorros, botas y otros insumos indispensables para realizar procedimientos
médicos.
No estamos hablando de ponerle aire acondicionado a una
oficina.
Estamos hablando de material
necesario para atender a personas enfermas.
Y aquí regresamos al planteamiento de la semana pasada.
La estrategia de acercar los servicios médicos a los
domicilios puede ser positiva y necesaria. Llevar atención a quienes tienen
dificultades para trasladarse es una política que merece reconocimiento.
Pero existe una prioridad que no debería perderse de vista: los hospitales tienen que funcionar primero
con lo indispensable.
No tendría mucho sentido presumir que se lleva al médico
hasta la casa del paciente, mientras ese mismo paciente, cuando requiere una
cirugía o atención especializada, llega al hospital y se encuentra con que no
hay medicamentos, material quirúrgico o insumos suficientes.
Por eso, bienvenida la respuesta de la gobernadora.
Ahora falta la segunda parte.
Que nos digan qué encontró ese estudio emergente.
Y, sobre todo, cuándo
comenzarán a llegar los medicamentos, los insumos y el equipamiento a los
hospitales que ya existen.
Porque en materia de salud, una visita médica puede prevenir
una enfermedad.
Pero cuando un paciente necesita una operación, lo que necesita es que el hospital pueda
operarlo.