Por Miguel Ángel Cristiani G.
El destinatario no necesita presentación. Dante Delgado,
exgobernador de Veracruz y figura central de Movimiento Ciudadano, cuestionó a
la gobernadora Rocío Nahle y habló de una supuesta persecución política contra
integrantes de su partido.
Rosaldo decidió salir en defensa de la gobernadora y rechazó
de manera tajante que exista tal persecución. Su argumento es que los casos
relacionados con funcionarios de Movimiento Ciudadano corresponden a
investigaciones por presuntos actos delictivos y que serán las autoridades
competentes las que determinen responsabilidades.
Hasta ahí, se trata del tradicional intercambio de
acusaciones entre gobierno y oposición. Pero el alcalde decidió subirle unos
grados a la temperatura y recordó a Dante Delgado su propio paso por el
gobierno estatal, particularmente los acontecimientos registrados en Martínez
de la Torre, además de cuestionar la manera en que se han seleccionado
candidatos dentro de Movimiento Ciudadano.
Y luego vino el argumento político de mayor peso: el rescate
de la deuda bursátil de 199 municipios, operación que, según Rosaldo, se
realizó sin distingo partidista.
Es decir, el mensaje es sencillo: si se acusa al gobierno de
favorecer políticamente a unos municipios y perseguir a otros, habría que
explicar entonces por qué ayuntamientos gobernados por diferentes fuerzas
políticas recibieron el beneficio de la eliminación de esa carga financiera.
El alcalde también puso sobre la mesa obras realizadas en
municipios gobernados por otros partidos, como Boca del Río, además de
proyectos estatales de infraestructura, transporte y empresas públicas.
“La Gobernadora está trabajando para todos los veracruzanos”,
afirmó Rosaldo, quien incluso sostuvo que Nahle ha hecho más que otros
dirigentes políticos durante toda su trayectoria.
Pero quizá lo más interesante de sus declaraciones no estuvo
en la defensa de la gobernadora, sino en la crítica a la política convertida en
espectáculo de redes sociales.
Rosaldo aseguró que existe una diferencia entre la realidad virtual
y lo que sucede en territorio. Y puso como ejemplo el comportamiento de los
regidores de Movimiento Ciudadano en el Cabildo de Coatzacoalcos, a quienes
acusó de mantener una oposición sistemática a las propuestas del Ayuntamiento.
Aquí aparece una pregunta que bien podría hacerse extensiva
a todos los partidos: ¿la política se está haciendo para gobernar y resolver
problemas o para producir declaraciones, videos y publicaciones en redes
sociales?
Porque las redes pueden servir para comunicar, pero
difícilmente pueden sustituir una obra terminada, un servicio público eficiente
o una respuesta concreta a la ciudadanía.
Rosaldo pidió a los políticos “elevar el nivel del juego” y
actuar con inteligencia, astucia y valor civil.
Tiene razón en una cosa: la política debería medirse por
resultados y congruencia.
Pero esa regla, conviene recordarlo, no tiene excepciones ni
partido político.
Si se exige a los opositores congruencia entre lo que dicen
y lo que hacen, exactamente lo mismo debe exigirse a quienes hoy están en el
poder.
Porque al final, como dijo el propio alcalde, hay que hablar
de frente y con la verdad.
Aunque duela.
