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miércoles, 2 de septiembre de 2026

El sistema de salud de Veracruz está en estado critico

 La Columna

Por Fanny Yépez

El desabasto de insumos es alarmante

En riesgo la vida de muchos pacientes

 

 El sistema de salud pública en el estado de Veracruz enfrenta actualmente una crisis severa y estructural, caracterizada por un desabasto crítico de insumos, protestas masivas del personal médico y fallas administrativas profundas. Aunque el gobierno federal y la administración estatal han anunciado planes de inversión e infraestructura a mediano plazo, la realidad inmediata en las clínicas y hospitales es descrita por los propios trabajadores, como una "verdadera emergencia sanitaria", porque más de mil intervenciones quirúrgicas se han pospuesto.

 El desabasto de insumos médicos en el sistema de salud de cualquier estado coloca en riesgo directo la vida, la integridad y la salud de los pacientes.

 La carencia de medicamentos, material de curación, reactivos de laboratorio y equipos médicos genera diversas afectaciones críticas en la atención sanitaria.

 En el debate público, activistas y fuerzas de oposición utilizan el término “crimen de lesa humanidad”, para enfatizar la gravedad de la crisis. Sin embargo, desde una perspectiva legal estricta, el desabasto de insumos médicos suele abordarse bajo la óptica de violaciones a los derechos humanos, negligencia institucional o fallas administrativas.

 Factores clave de la situación actual: el desabasto crítico de insumos básicos y medicamentos: Personal médico del Centro de Alta Especialidad (CAE) "Dr. Rafael Lucio" en Xalapa y del Hospital Regional de Veracruz ha denunciado públicamente que carecen de materiales tan elementales como sueros, agujas, jeringas, guías de venoclisis y material de curación.

 Esto obliga, frecuentemente, a los familiares de los pacientes a comprar sus propios insumos para que estos puedan ser atendidos o intervenidos quirúrgicamente.

 Afectaciones en tratamientos de alta especialidad. - se han reportado suspensiones y retrasos significativos en procedimientos quirúrgicos. Asimismo, existe una gran indignación tras reportes del desecho de casi un millón de pesos en medicamentos oncológicos caducados en almacenes estatales, mientras las familias de pacientes con cáncer denuncian interrupciones en sus tratamientos por falta de abasto.

 Inconformidad y paros laborales del personal médico, más de 20,000 trabajadores del sector salud se han manifestado o realizado paros de labores debido a la incertidumbre laboral, originada por la transición al sistema IMSS-Bienestar. Entre las principales quejas se encuentran el retraso en el pago de quincenas y la entrega de bonos de fin de año, mediante vales de despensa restrictivos en lugar de efectivo.

 Las autoridades gubernamentales reconocen la complejidad de la transición institucional, pero matizan la gravedad de las denuncias.

 El IMSS-Bienestar Veracruz ha argumentado que las quejas por desabasto forman parte de campañas de desinformación. Defienden que se han distribuido millones de medicamentos mediante estrategias como las "Camionetitas de la Salud".

 Para mitigar el problema a futuro, la administración de la gobernadora Rocío Nahle, anunció la creación de 1,298 Consultorios de Atención Primaria a la Salud que comenzarán a operar paulatinamente.

 A nivel de infraestructura, se proyecta la sustitución y construcción de cuatro hospitales estratégicos en la zona norte (Pánuco, Tuxpan, Tlapacoyan y Misantla), aunque las fechas de entrega estimadas se extienden entre 2028 y 2029.

 Suspensión de cirugías. - la carencia de insumos y equipos ha provocado la acumulación de un millar de cirugías atrasadas o suspendidas en diversas especialidades médicas.

 Se han documentado casos de medicamentos —incluyendo fármacos oncológicos— dados de baja en almacenes e instituciones de salud estatales por caducar sin ser entregados a los pacientes.

 Problemas de infraestructura, fallas físicas recurrentes en áreas sensibles de atención médica, tales como goteras, falta de aire acondicionado y daños en techos o plafones en torres de especialidades y hospitales regionales.

 Impactos críticos en la atención al paciente, por ejemplo, la interrupción de tratamientos, lamentablemente pacientes con enfermedades crónicas, oncológicas o crónico-degenerativas (como diabetes o hipertensión) sufren recaídas graves al suspender sus dosis cotidianas.

 Retraso en cirugías y procedimientos, la falta de anestésicos, suturas o material quirúrgico esterilizado posterga intervenciones de urgencia, agravando el pronóstico del paciente.

 Infecciones intrahospitalarias, la escasez de antisépticos, guantes o jabón quirúrgico compromete los protocolos de higiene y eleva el riesgo de contagios dentro de las unidades médicas. Diagnósticos tardíos o incorrectos: La ausencia de reactivos en los laboratorios impide realizar análisis de sangre, radiografías o tomografías a tiempo para detectar emergencias médicas.

 Muchos mexicanos y de manera especial veracruzanos, confiamos en que los servicios de salud mejorarían sustancialmente, pero la realidad es otra, cada día la situación en hospitales oficiales es peor, con quejas de familiares y pacientes que luchan por su salud y lamentablemente no hay para donde voltear porque el daño se generalizó.

 Interesante sería conocer la opinión de los diputados federales, que autorizan esos presupuestos que van al sector salud y hacer una profunda investigación de lo que realmente está pasando en esas administraciones.

 Se quejan los de adentro y los de afuera, porque el personal carece de muchos apoyos y son estos trabajadores los que tienen que dar la cara ante tanta carencia, mientras los jefes se mantienen alejados de las multitudes que protestan.