DE PRIMERA MANO
De diversas fuentes nos llega la misma
información, y coincide en lo esencial: Martín
Aguilar Sánchez, martincito el espurio, dejaría la Rectoría de la Universidad
Veracruzana poco después de rendir su informe ¿de trabajo?, que para efectos
sería el “Informe Espurio”.
El dato, cierra de golpe el capítulo de la
prórroga que tanto le costó a la comunidad universitaria —amparos, protestas,
renuncias en cascada dentro de la propia Junta de Gobierno— y abre, apenas unos
meses después de haberla conseguido, el de la sucesión.
Porque no se trata de una salida cualquiera, se
nos hace saber que la Junta de Gobierno ya analiza, puertas adentro, las
opciones para relevarlo, y que el nombre que concentra el consenso es el de Jaqueline del Carmen Jongitud Zamora,
quien de hecho ya estaría invitando a algunos perfiles a sumarse a su futuro
equipo de trabajo.
Es decir, se mueve como quien ya tiene la
Rectoría resuelta, no como quien todavía la disputa.
Con esto se confirma una de las hipótesis que
manejamos en este espacio meses atrás: que el pacto entre martincito el espurio y Jaqueline
Jongitud consistía en que él permanecería sólo un año al frente de la
Rectoría que él toma única y exclusivamente para tener jubilarse y tener una
pensión para seguir sangrando al erario público y mantener el tren de vida de
reyezuelo al que se acostumbró y por supuesto se confirma también que la
realidad académica de la UV le importa un carajo.
Después renunciaría y le abre la puerta a
Jaqui, como pago al respaldo que Jongitud le brindó en todo el proceso de la
prórroga.
Si la salida efectivamente ocurre tras el
informe, el calendario del pacto se cumple casi al día.
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Y ella sí tiene el respaldo de la Junta de
Gobierno, que vendría vía su esposo, José
Antonio Seade Kuri, presidente de la Academia de Ciencias y hermano de Jesús Seade Kuri, hoy embajador de
México en China y, en tiempos de la administración de López Obrador el Nerón
de Macuspana, negociador en jefe del entonces renovado tratado
comercial con Estados Unidos y Canadá.
Vale recordar que José Antonio Seade Kuri fue
integrante de aquella Junta de Gobierno que en 2021 designó a martincito
el espurio como rector, y que según lo que trasciende, se apartó
después de ese órgano colegiado alegando conflicto de interés.
Del lado de Jaqueline Jongitud, el movimiento también quedó documentado en su
momento, renunció como secretaria de Desarrollo Institucional de la UV a
finales de febrero de este año, oficialmente por “causas desconocidas”, apenas
conocido el desechamiento de los amparos que buscaban tumbar a martincito el espurio.
En su momento leímos esa renuncia como un
intento de marcar distancia del desgaste que ya arrastraba la gestión del
espurio y hoy, con la sucesión moviéndose a su favor, esa lectura gana sentido,
quien se retira a tiempo del escenario más golpeado es quien mejor puede
regresar a reclamar la herencia.
***
Habrá que ver si la comunidad universitaria —la
que se movilizó contra la prórroga, la que interpuso amparos, la que vio
renunciar a media Junta de Gobierno por el mismo motivo— acepta sin más este
segundo acto: el de una sucesión que, de confirmarse, no habría nacido de un
proceso abierto, sino de un acuerdo cerrado meses antes entre quien se iba y
quien ya armaba su equipo para sucederlo.
¡Qué barbaridad!
deprimera.mano2020@gmail.com
